“Todo este amor y toda esta ira… son nuestros ahora”.
Lo diré de entrada: con este libro he tenido una pelea cordial, un diálogo tenso que ya dura 30 años o más.
La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
No es posible que las iglesias celebren gozosamente la Navidad cuando millones de individuos viven aterrados.
Es increíble lo que puede hacerse cuando el ensueño se parece a la enajenación.
Anamely Ramos es historiadora del arte, profesora y curadora. El gobierno cubano, tras impedirle el regreso al país, la ha obligado a permanecer en el exilio.
La jefa de gabinete de la Casa Blanca ante el segundo mandato de Trump.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
A ratos, Paradiso y Lezama se ponen muy radiactivos. Lo adviertes cuando ya es demasiado tarde: en la parte del conteo regresivo.
Cuando el Escriba-no de estas líneas insiste en estos detalles, procederes y sucesos que giran alrededor del curioso caso de la literatura cubana, es porque hace ya tiempo que debemos reparar en que, en efecto y lastimosamente, resulta francamente imposible y fatalmente inimaginable que podamos pensar en el pasado sin rencor.
El presentismo no es historia, sino falsa moral vestida de historieta. Vivimos tiempos de ideas desatinadas, de rectificaciones de “errores” de la historia. Manan malevolencias desde el pasado y nada ni nadie se salva: la matemática es racista, la física es racista y sexista, la arquitectura es sexista, Shakespeare es racista, Beethoven es clasista…
Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”, pasó de agente de policía a jefe de una banda, y ahora es una pieza clave en el caos de Haití, uniendo bandas y desafiando al primer ministro.
Con mucha más razón debemos preocuparnos para que ninguno de nuestros gestos o actos beneficien, así sea indirectamente, a quienes insisten en controlar nuestras vidas, incluso a distancia.
Los días de San Valentín de hoy, no son los mismos de antes, en La Habana del asombro, en La Habana-regazo.
Esta coalición incluye a Rusia, Corea del Norte (RPDC), Cuba, Irán, Siria y Venezuela, países bajo sanciones económicas y políticas, especialmente de Estados Unidos y la Unión Europea.
Una encuesta reciente de CBS/YouGov revela una profunda división en Estados Unidos sobre la inmigración, con preocupaciones sobre la política, el impacto social y la gestión de las fronteras.
Bolivia, influenciada por Cuba, enfrenta denuncias de ceder recursos estratégicos a potencias como Rusia, China e Irán.
Millones de inmigrantes sin estatus legal en EE.UU. enfrentan el riesgo de deportación. Con vidas, propiedades y familias establecidas, es crucial tener un plan de preparación, especialmente si tienen hijos.
La diplomacia cubana se elabora de forma encubierta, por lo que carece de transparencia. Desde 1959 prevalece la doctrina de la simulación como arma de combate.
Saupier ha mostrado el horror sin enjuiciarlo. Ha quitado la grasa para dejar el problema a los espectadores.
Figura mayor de la mítica generación de artistas cubanos de los años ochenta, Ana Albertina Delgado siempre ha conciliado la herencia de antiguos y modernos, resistido a las polémicas y a los efectos de la moda para llevar a cabo, con toda independencia, su obra pictórica.
Felipe Dulzaides vive en La Habana y acepta responderme un cuestionario: “Yo trabajaba para la cámara. Un trabajo que, irónicamente, refleja el drama existencial de ser un individuo culturalmente fuera de lugar. No puedo dejar de reírme: creo que siempre lo he sido, no importa el contexto”.