Pienso en los estudiantes. Pero no en los universitarios cubanos, faltaría más.
Pienso en los estudiantes. Pero no en los universitarios cubanos, faltaría más.
“Alice Munro es nuestro Chejov, y va a sobrevivir a la mayoría de sus contemporáneos”, dijo la escritora Cynthia Ozick.
La crisis fronteriza de Estados Unidos se ha agravado. El anticuado sistema de inmigración de Estados Unidos no da abasto y exige reformas integrales que van más allá de las medidas presidenciales.
La cirugía se transformó en un montón de complicaciones. Pasados varios meses, me llamaron como consultor para tomar una decisión terapéutica.
‘Rojo’ es el nombre de la siguiente exposición de May Reguera. Un homenaje a los cuerpos femeninos silenciados.
Una nueva idea gana terreno en la Rusia de Putin: provocar el auge económico y social de las periferias. Este sueño ya tiene nombre: Siberización.
“Me consta que a cierto lector no le agradaba mucho la desfachatez con la que escribiste muchas de tus crónicas. ¿Regresas al desparpajo con esta novela?”.
“Cualquier mortal que ame el deporte y tenga sangre en las venas veneró a Mireya Luis”.
¿Qué diferencia el cuerpo decapitado del hijo de Saturno en la obra de Francisco de Goya del cuerpo sin vida de Iván el terrible en la monumental pintura del ruso Ilía Repin? Nada, ambos son víctimas de un poder que encarna su voluntad antropófaga.
Poco saben, quienes sostienen la narrativa de la alta cultura como única alternativa, qué pinga es en plena adolescencia escaparle al rugido de las tripas, mientras te aprendes el último pasillo que se pegó.
Miami representaba para él la Cuba a la que nunca pudo volver desde que Fidel Castro lo expulsara luego de la publicación de su libro ‘Fin de siglo en La Habana’.
Rosie Inguanzo (La Habana, 1966). Narradora, poeta, actriz y performer. Profesora. Tiene un doctorado en Español y Literatura Iberoamericana por la Florida International University. Ha publicado la novela ‘La Habana sentimental‘ (2018) y los poemarios ‘Deseo de donde se era’ (2001) y ‘La vida de la vida’ (2018).
Estar consciente, ‘woke’, es echar limón sobre esa heridita en el dedo que no sabías que tenías. El precio a pagar por esta híper consciencia es el agotamiento.
El huracán Idalia, amenaza la costa del Golfo de Florida. Con vientos de 130 mph, marejadas sin precedentes y regiones como Big Bend en su trayectoria, se están llevando a cabo evacuaciones urgentes.
“Recibirá La Habana título de ciudad maravilla del mundo”. La frase fue titular del Granma. Como demorado yate, el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista atraca en estanquillos flanqueados por una legión de ancianos.
El fin del mundo, o el fin de la civilización, es una de las más grandes obsesiones masoquistas de una humanidad que no deja de coquetear con su destrucción irreversible. Las resonancias mitopoéticas y artísticas del apocalipsis juegan el rol placentero de una parafilia: la asfixia erótica.