Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Aumentan las tensiones en Oriente Próximo: Israel ataca de nuevo Gaza. Netanyahu se prepara para una guerra prolongada, mientras Hezbolá ataca en solidaridad con Hamás.
Un ataque sorpresa desde Gaza empuja a Israel a una guerra a gran escala con Hamás. Existe alto riesgo de un conflicto más amplio.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
Demián Rabilero del Castillo (1972) es un escritor, museólogo y realizador audiovisual con un extenso currículo en la promoción cultural.
Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
“En Kafka, la K puede ser un aleph deformado, torcido, pero en plenitud de poderes. Aleph, letra infinita, también es el sonido de un ahogado. El asma de Dios”.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
‘Plata en el podio’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
¿Quién es Leopoldo Ávila? O, más bien, ¿quién era, quién fue, Leopoldo Ávila? El principal sospechoso, Luis Pavón, murió hace algunos años; el otro, José Antonio Portuondo, lleva más de dos décadas muerto. En todo caso, la identidad del seudónimo no es tan importante como su sentido.
¿Cuál es la utilidad de un intelectual? Es una pregunta difícil que me hago a cada rato, y la respuesta más sincera a la que llego en estos momentos de mi vida es: Cuestionar al poder para que actúe de la manera más correcta para la mayoría. En el campo de la práctica: ninguna utilidad.
Siento que estoy a la altura de un siboney o un taíno cuando salgo con la mochila y una maleta con ruedas a recolectar o cazar. Lo bueno de ser un siboney o un taíno que apenas cuenta con tisanas, emplastos y tres o cuatro medicamentos, es la posibilidad de montarme un areíto en la noche con mi esposa.