Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
El ahora confirma las caóticas y pesimistas profecías de Cremata. El fantasma de Eleuterio recorre Cuba.
Un pretexto para conocer en voz propia sobre los destinos del desterrado, el exiliado, el ausente, el censurado, el expatriado.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“¿Eres menos hombre si no eres padre? Esa pregunta me ha acosado durante décadas. Pero he aprendido a amar mi vida sin hijos”.
El Decreto-Ley 373 solo sincroniza al audiovisual cubano con otros campos creativos como las artes visuales. A la larga, evidencia cuán alienada estaba la esfera fílmica respecto a su propio contexto, en temas de reconocimiento legal básico. Cuadros y esculturas sí, películas no. Al moverse, las imágenes parecen ser más peligrosas.
Son la línea y el plano de color (de apariencia casi tectónica) los dos elementos esenciales en el andamiaje corporal que prefigura el mapa pictórico de Ernesto Gutiérrez Moya.
Black Man in Red Cuba (1970), de John Clytus, son las memorias de un afronorteamericano sobre la Revolución Cubana, ese proceso social que, leído hoy a ras del año 2020, es como si nunca hubiera existido. Aunque todavía esté ahí, como un fósil patiseco, flotando en el ámbar amargo de la fidelidad fascista y la idiotez ideológica.
En Cuba, hoy, el sexting es una contingencia estupenda. Para cualquiera que se dedique en a la literatura y posea una mente astuta y le interese la comunión entre el sexo y el lenguaje, el sexting es la oportunidad de entrar en un mundo dominado por la libertad. No es que el sexting de buenas a primeras sea literario, pero sí hay literatura en él.