Cuba solo necesita, también, un golpe, ese golpe. ¿Lo hemos encontrado?
No es la democratización de la creatividad y el conocimiento, sino la merma acelerada de su calidad y la pérdida de paradigmas idóneos.
Vio la ciudad inundada por el mar. Se vio flotando junto a su padre muerto.
Quienes detentaron el poder en 1959 sabían muy bien qué puntos dinamitar dentro de la sociedad cubana para conseguir su propósito.
AQUÍ, en La Central en el corazón mismo de La Habana Vieja, en la musculatura y el pulso de una ciudad que grita a voces por el dolor de sus heridas.
No hay un solo día en que no piense en Cienfuegos. Siempre hay algo que me lanza hacia sus calles, al abrazo de los amigos y los recuerdos.
Quienes emigramos pasados los setenta años no vamos tras ningún sueño, sino para salir de una pesadilla.
Abro hilo en los comentarios. Dime algo aquí. Al menos seamos adverbios de no-lugar. Cuéntame cómo es tu caso cubano. Cuéntame cómo es tu caso, cubano.
La historia se sirve de los procedimientos que emplea la ficción. La ficción no puede dejar de aprovechar las operaciones propias de la ciencia histórica.
La deferencia de Trump hacia el dictador ruso se ha convertido en una imitación total.
Los Estados Unidos continuarán siendo un país maravilloso porque su gente es maravillosa.
Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
La ley SB4 de Texas desata el miedo, ya que permite una dura aplicación de la ley de inmigración dirigida por el Estado, con la posibilidad de separar familias.
Venezuela intensifica el conflicto del Esequibo y emite órdenes de detención contra opositores vinculados a María Corina Machado.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, crea el estado “Guayana Esequiba”, anexionándose dos tercios del territorio de Guyana.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
¿Hasta cuándo el vicio de los salvadores de la Patria? Ignacio Giménez ha sido la última incorporación al bestiario de Mesías nacionales. Desde la izquierda y la derecha se van sucediendo, con promesas de un futuro mejor o del derrocamiento del totalitarismo. Todos son la misma cosa.
La imagen desafiante de Maykel Osorbo con el brazo en alto y las esposas rotas en la muñeca, es la viva estampa del cimarrón, del esclavo que se liberta a sí mismo, y por extensión la revelación simbólica de la plantación-presidio que es Cuba.
Abriendo temporada de novedades en la Editorial Hypermedia, conversamos con el ensayista e investigador Abel Sierra Madero sobre Fidel Castro, el Comandante Playboy.
Un teatro de la comprensión y dignificación del mundo femenino y del cuerpo como espacio sometido que se convierte en un grito en escena.
Una cosa era que la película se parara por “fuerza mayor”, por algo gubernamental, y otra cosa era que se detuviera porque el director tenía sarna.
Me interesa pensar ‘El rodeo’, de Carlos Melián, y ‘Abisal’, de Alejandro Alonso, como máquinas políticas: su potencia consiste en generar una representación icónica del fracaso político nacional.