No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
Hoy la oposición venezolana carece de una estructura de gobernanza efectiva que le permita conducir, por sí sola, una transición política inmediata.
La intensidad de Yuyo Sebey consigue una mezcla interesante entre Maikel Osorbo, Ricardo Arjona y algún cantante de baladas.
¿Se acercarán a ti y te apretarán por el brazo antes de que escuches la orden: “Acompáñenos”?
Lo que nos hace humanos es crear una casa para el que nace y otra para el que muere.
Los venezolanos no creen que esta intervención sea altruista. Comparan ESCENARIOS MATERIALES posibles con una REALIDAD MATERIAL insoportable.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
Hay muchas maneras de contar la misma historia: desafiarme a mí misma, porque todos los caminos me conducirán a la peste.
Del lujo de esa libertad lujuriosa brotó el regalo rabioso de la Revolución. La Revolución en mayúsculas que era ‘nuestra’ y no ‘comunista’, sino ‘humanista’. La Revolución que en 1959 decía no aspirar a nada, más allá de los derechos que ya disfrutábamos: educación, trabajo, comida, tranquilidad.
The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
La editorial Betania publicará este otoño todas las cartas de Gastón Baquero a Lydia Cabrera, en una edición preparada y prologada por Ernesto Hernández Busto.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
Haití sumida en el caos: las bandas liberan a 5.000 presos, cierran aeropuertos y desafían al gobierno del primer ministro Ariel Henry; se impone el toque de queda.
La Unión Europea incumple su compromiso de entregar un millón de proyectiles de artillería para ayudar a Ucrania en el actual conflicto.
“Todas las opciones están sobre la mesa”, anunció Hassan Nasralá, en su primer discurso desde el atentado de Hamás del 7 de octubre.
A veces, el socialismo parece ser sólo una larga lista de todo lo que no puede hacerse.
Hay dulces y juguetes en tiendas que no están hechas para nuestros niños. No es que sea difícil explicarles el porqué; es que resulta tan doloroso habernos creído todas las mentiras y aprender ahora a vivir sin nada, en un circo donde todos somos los bufones. Pero aquí seguimos, esperando a los yumas.
Trump será olvidado con pudor, para no tener que recordar el lodazal en que convirtió a la nación americana. Su legado es la desunión, una nación ansiosa buscando un asidero. Su legado son gordos con AR15 y chalecos antibalas, a los que él llamó patriotas, ocupando sedes de gobierno y pavoneándose en calles, escalinatas, autopistas.
Maldito Menéndez: «Creo que el arte gusano será el arte cubano que contemple la historia del arte en el futuro, pues será el único arte representativo del periodo castrista».
La condición lésbica es más subrepticia, más subterránea y más intolerable, provocadora y escandalosa por los aires de rebelión que emanan de dos cuerpos femeninos en colisión lúbrica.
“Veo a mi generación como la de la resistencia, aquella que desde la más absoluta oscuridad del Periodo Especial, supo hacer florecer un arte nuevo, auténtico y vigoroso. Una generación que tuvo que tragar en seco y aceptar que es difícil, casi imposible, transformar nuestra realidad política y social desde el arte”.
“El artista no es un título, no es una página web, no es un portafolio, no es un currículo, no es una tarjeta de negocio, no son redes sociales, pero nos hemos convertido en eso. Nos hemos adherido a las palabras, a los conceptos, y sobre todo a las tendencias; ese oleaje que viene y va, y te deja tirado en cualquier orilla”.