La religión como centro del liberalismo de la Guerra Fría.
La historia cultural de Cuba está incompleta mientras se ignore el talante de una mujer que le puso voz y razón de ser a la clave.
Somos parte de nuestros objetos y ellos nos completan para hacernos más espirituales.
¿Por qué las sociedades liberales son más compatibles con el orden mundial? ¿Por qué ha sido liberal el orden mundial de manera inherente?
“Si es para que tumben esto de una vez y por todas, aguantamos un poco más”.
Ningún organismo puede vivir eternamente en alarma sin pagar un precio fisiológico y emocional.
Un sitio diminuto que existe a pesar del país, del olvido, de las carreteras imposibles.
“Se organizó un circo electoral a sabiendas de que la entidad que arbitra el proceso y toda la infraestructura, están bajo el control absoluto del régimen”.
Emilia no solo es la razón de esta escritura, es también su víctima. Como fémina, me rebelo. Como escritora, caigo en el dilema.
Fragmento de la novela ‘Tantas razones para odiar a Emilia’, Ediciones Furtivas. Miami, 2021.
Es la Uneac, la organización que acompaña proyectos que coartan la libertad creativa, la que atropella a mujeres intelectuales; la que ideologiza y politiza el consumo culturaly educativo de las niñas y los niños cubanos.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
Rusia detiene a seis periodistas, entre ellos Antonina Favorskaya, intensificando su represión de la libertad de prensa.
Los “estadounidenses accidentales” presentan una demanda solicitando la devolución de su dinero tras renunciar a sus ciudadanías.
Este análisis pretende arrojar luz sobre lo que actualmente sabemos acerca de esta misteriosa enfermedad, sus síntomas, sus posibles causas y la búsqueda de respuestas.
Una parte considerable de la herencia cultural inmueble del país está a tiempo de ser rescatada, pero se trata de una realidad inmersa en el caos generalizado que es hoy Cuba.
Nadie saludaría más que yo un cambio a favor de la libertad en Cuba; de esta manera vería una conclusión para mi iniciativa de acoger a más de 10 mil cubanos en la embajada del Perú, cuando era embajador en La Habana, y ayudar a que más de 120 mil pudieran salir de la isla.
No recuerdo ahora mismo a ningún otro cineasta cubano al que deba añadírsele, en las notas enciclopédicas, tantos oficios y títulos. Junto a su incuestionable designación como director de cine, aparecen sus tareas en tanto guionista, escritor, profesor universitario, periodista, crítico, publicista, locutor y actor.
Jorge Luis Arcos conversa sobre las principales coordenadas de la obra de Lorenzo García Vega.
Lo que se presentó esa noche frente a los escritores cubanos era un Heberto Padilla prensado a varias atmósferas, licuado y refundido en una fragua violenta e implacable.
“Creo en las ciudades, pero no en los estados-nación. Cuba es solo un paso más en una jerarquía que incluye a San Nicolás de Bari, el Caribe, Latinoamérica, el planeta Tierra. Y no es que no sea importante ser de Cuba, pero en lo que respecta a mi trabajo, tiene la misma significación que el hecho de llamarme Yonlay”.
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.