Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
La intervención en Venezuela será el resultado de un largo ciclo de escalada diplomática y acumulación de pruebas y activos criminales.
No hay avances concretos, ni explicaciones claras, ni un horizonte definido.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
“Esto es peor de lo que pensabas, Pablo”, piensa el ex eurodiputado Iglesias Turrión.
Por todo el mundo hay un montón de copias del ‘Homeless Jesus’ de Timothy Schmalz. En Cuba no hay. En Cuba hay bronces ambulantes.
Lynn Cruz es actriz, escritora y activista. Ha desarrollado su trayectoria en un terreno particularmente hostil: el de la creación independiente dentro de la isla. Vive en Cuba.
¿Adónde ir si hubiera luz, con esas calles desoladas de gente y de transporte público?
“Pensaba en lo avergonzada que se sentiría si tuviera que llegar a explicarle a algún colega que ella, doctora en Ciencias Bioquímicas, estaba considerando un remedio mágico para su hermana”.
La modernidad martiana se relacionaría no con el caos, lo roto, lo inconcluso, lo trunco o lo fragmentario, sino con una visión de la realidad sentida y transmitida de manera comprensiva y profunda.
Dinapiera Di Donato Salazar (Venezuela, 1957). Cuentan bajo su autoría: ‘Relatos’ (2016), ‘Colaterales/Collateral’ (Paz Poetry Prize), ‘La Sorda’ (2011), ‘Libro de Rachid avenida Paul Doumer -Desventuras del ocio-’ (Premio de Poesía Bienal Tomás Alfaro Calatrava 1996), ‘La sonrisa de Bernardo Atxaga’ (Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonso), y ‘Noche con nieve y amantes’ (Premio de Narrativa de la X Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre 1990).
Nos ordenaron ponernos frente a una pared, apoyando nuestras manos en ella y separando los pies hasta que el cuerpo adquiriera la forma de una X.
Pedir una existencia libre de riesgos es pedir algo completamente imposible, mientras que la búsqueda por minimizarlos sigue siendo la principal motivación del progreso humano.
Juez federal dice que los agentes de la Patrulla Fronteriza han retenido ilegalmente a cientos de jóvenes inmigrantes en sitios de detención sin techo al sur de San Diego, sin comida adecuada, agua o protección contra los elementos.
El conflicto regional se recrudece con los enfrentamientos entre Israel y Hamás, que atraen a Hezbolá y a fuerzas estadounidenses, lo que hace temer una guerra más amplia en la que participe Irán.
Más de 30 000 rusos solicitaron asilo en Estados Unidos el año pasado, principalmente a través de México.
Estos creadores se suman a los quince artistas encarcelados a lo largo de todo el país, por los que sostenemos una campaña de liberación.
Al bajar de la guagua, hay que caminar. Inténtelo alguna vez. A fin de cuentas, caminar no ha matado a nadie. Tire sus pasos de vez en cuando, y quizás descubrirá algo que se estaba perdiendo. A mí me ha dado resultado. En parte porque quiero. En parte porque no me queda más remedio.
En la actual falla estructural y de todo tipo que vive el sistema, no sería mala idea que tuviese lugar otra recogida masiva, lo mismo en los cajeros escondidos que en las mohosas arcas y bóvedas bancarias, para refundar “con todos” la destartalada nación que es hoy Cuba.
Una entrevista con Legna Rodríguez Iglesias.
En un contexto de extrema politización del arte y los artistas, ¿cómo aportar valor artístico al empobrecido contexto cultural sin tener que tomar parte de la oficialidad o la disidencia?
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.
Cachao me recibió en su apartamento de Miami una tarde de verano del año 2006. No tuve necesidad de insistirle, ni de responder preguntas previas por teléfono. Vestía una camiseta blanquísima, de esas que solían llevar los hombres bajo las camisas.