Me impactó su prosa limpia y sencilla, las descripciones precisas, entre poéticas, desgarradas y agudas, al pintar travesías y horrores sin sensiblería ni victimismo.
Me impactó su prosa limpia y sencilla, las descripciones precisas, entre poéticas, desgarradas y agudas, al pintar travesías y horrores sin sensiblería ni victimismo.
“La humanidad, la historia, la poesía, el arte y la conexión entre nosotros como seres humanos, es lo que nunca debe desaparecer”.
Publicado con motivo del vigésimo aniversario del exilio forzado de Raúl Rivero desde Cuba, en abril de 2005.
La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
Hoy la oposición venezolana carece de una estructura de gobernanza efectiva que le permita conducir, por sí sola, una transición política inmediata.
En la pantalla de mi televisor, la pizarra humana parecía respirar, sincronizada o con desfasajes, mucho mejor que cualquier animación actual.
Un día de finales de agosto, cuando ya llovía mucho y las tardes se volvían frías, Frank me estaba pasando el maletín lleno de carne cuando vi la figura de un hombre al final de la acera. Ya está, pensé. De cabeza para Cuba. No podríamos negar la acusación de robo porque tenía el maletín en la mano y el hombre debía haberlo visto todo.
«Amar tiene límites. Tanto en tiempo como en espacio”, escribió el hombre. Decidió masturbarse. La mujer entró por una ventana cerrada. Se arrodilló frente al hombre y esperó. El semen le salpicó el rostro.
Alejandro Armengol nació en Cuba y vivió en Estados Unidos desde 1983. Periodista y escritor. Se desempeñaba como director editorial de Cubaencuentro.
El Estado Islámico reivindica la autoría después de que hombres armados con uniforme de combate abrieran fuego y, al parecer, detonaran explosivos en el Ayuntamiento de Crocus.
La negligencia fiscal y las erráticas políticas empresariales pueden hacer descarrilar el sueño de un Singapur en El Salvador, sostiene Bloomberg.
Aunque sea improbable el antiguo sueño de una sociedad de seres individuales, libres y cultos, no es posible renunciar a tal sueño.
Después de 24 años, un policía de Hamburgo resuelve el misterio de la desaparición de Claudia von Weiss en Cuba y pone fin a la situación de su familia en Dresde.
En el Día Internacional de las Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, Amnistía Internacional destaca a nueve heroicas luchadoras y colectivos que defienden la justicia, la igualdad y los derechos humanos.
La cumbre UE-América Latina tropieza con la crisis de Ucrania. Los países latinoamericanos se niegan a respaldar una declaración conjunta de condena a Rusia.
Es la soledad de Estados Unidos, al insistir en sanciones, lo que amplifica la crítica al embargo en su forma actual.
Yo, como escritor de literatura de ciencia ficción, que me paso la vida luchando porque los zombis ataquen en La Habana y no en New York, lo veo como una señal. Una señal de que está apareciendo un nuevo cine fantástico.
Jorge Molina es el director de cine cubano que más resistencia tiene. Para, él tirar la toalla no es una opción. La mayoría de sus compañeros y alumnos se han rajado, dejando atrás los sueños de dirigir. Esto a él duele. Y lo va dejando cada vez más solo. Solo con su sueño: Cine o Muerte. Hay que ser muy fuerte y muy íntegro para seguir.
Los iconos del paisaje cotidiano habanero, con toda su erosión y mugre, reflejan las ansiedades, temores y frustraciones de un período de pesimismo y desazón, donde las escaleras suelen registrar el ascenso de los personajes, o su salida hacia la luz.