Quizás Cuba, para sobrevivir, necesita desaparecer.
El jurado, presidido por Santiago Muñoz Machado y con Fernando Rodríguez Lafuente como secretario, seleccionó a Blandiana entre 38 candidatos de 21 nacionalidades.
“Con 42 años, el artista cubano Noel León no ha realizado nunca una exposición personal, si bien tiene una obra sólida y vasta, de una enorme calidad técnica y un estilo muy propio”.
“Nuestra falta de amor a la patria nos ha llevado a pactos de silencio, a no denunciar nuestra hambre, nuestra escasez de lo más básico”.
“Sueño con una Cuba donde la aspiración de los cubanos no sea irse, donde prevalezca un proyecto de nación inclusivo y pluralista”.
Una de las historias más poderosas del béisbol cubano es la de Armando Capiró.
“Para los agentes de seguridad cubanos no existe diferencia entre un periodista independiente y un disidente político”.
Contemplar la profundidad del otro como extensión de nuestro propio abismo.
¿Por qué el paisaje de la ciudad que conocemos, día tras día, se nos hace más distante?
“La historia es como el alquitrán impregnado, pero dentro, en algún lugar del pecho y duele mucho”.
Hoy nada presagia lo desconocido. Ya no existe la magia del enigma. La ciudad ha olvidado los misterios de la búsqueda.
¿Qué coño quiere Edmundo? Lo mejor sería morir en un orgasmo. El orgasmo es sólo mi desaparición, el olvido sin la muerte. Vivir sin pensar.
Coco Fusco (New York, 1960). Artista visual interdisciplinaria, escritora y curadora cubanoamericana. Su obra explora temas como la raza, los géneros y el poder. ‘La noche eterna’ es una película basada en el presidio político del escritor e intelectual cubano Néstor Díaz de Villegas.
Resaca de fiesta, toros, toreros, matadores, caballos, cuadrillas, banderilleros, rejoneadores, trajes de luces y de todo aquello que traen las fiestas.
A partir del 18 de septiembre, India adopta oficialmente el nombre “Bharat“, reflejando un deseo de reconectar con sus raíces y distanciarse de su pasado colonial británico.
Este texto viene porque hace unos días se llegó a un punto de no retorno con eso de la tiradera a Claudia Calviño, a mí, y a Santa y Andrés. No una tiradera del Estado, ni de los segurosos: una tiradera de algunos de la “contracultura”, que al final son más policías que los policías. En mi ser no hay espacio para el odio. Pero tampoco voy a aceptar mentiras.