La gente cambia. El olvido acecha dentro. Y nada es igual para quien tuvo que dejarlo todo.
La gente cambia. El olvido acecha dentro. Y nada es igual para quien tuvo que dejarlo todo.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
“El objetivo hoy no es otra “transición” cuidadosamente administrada por el mismo aparato de seguridad que gobierna Cuba desde 1959. El objetivo es la libertad”.
“Entre la Isla y Estados Unidos existen nexos previos a la Revolución Cubana en los que primó la solidaridad y alianza entre vecinos regionales”.
Conocer las causas de la principal fecha patria, el 4 de julio, contribuye a entender el pasado y en qué sentido se ha montado una mitología sobre él.
El fútbol ha sido reinventado a imagen y semejanza del capitalismo estadounidense.
El país no necesita más concursos para imaginar la seguridad alimentaria; necesita condiciones materiales para que esa frase vuelva a significar algo.
Esta narrativa de laboratorio deja muy mal parados al presidente Donald Trump y a Marco Rubio.
No sé si tenía idea de la huella que dejó en quienes lo conocimos y la que habrá dejado en el barrio que tomó por asalto con una nave atestada de libros.
Piñera, a pesar de haber sido ostracizado luego, mantuvo antes, en efecto, una actitud de sumisión, cuando no de complicidad temprana, con la política cultural del gobierno revolucionario.
Hermoso, provocador e irreverente, siempre a la busca de su propio Antínoo, como el emperador desde cuya máscara nos dijo tantas verdades la Yourcenar.
“¡Abrí la boca y algo del chorro brillante me cayó en la boca! Salado. Definitivamente la orina es de sabor salado. Me orinaste. Perverso”.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
Musk y los hombres del D.O.G.E. están tomando el control del Estado federal estadounidense. Con un método: saltarse todas las reglas; y un objetivo: hackear la democracia.
Archivos secretos de Hamás revelan una amplia vigilancia sobre los palestinos en Gaza, dejando al descubierto una red que controlaba la actividad política, las redes sociales y las vidas privadas.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
Hamlet Fernández es profesor, investigador y crítico de arte. Doctor en Ciencias sobre Arte por la Universidad de La Habana y posdoctor en Educación por la Universidad de Uberaba, en Brasil.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
“Mis “peces” son ‘Monstruos’, los he nombrado así, y de igual forma se llama la especie. En ocasiones estos seres dominan a las mujeres y viceversa. Tienen forma fálica o pueden ser híbridos”.
Conversación con Hamlet Lavastida: “El lenguaje que intenta construir el relato de la Revolución y el Estado es tan desmesurado que señala las antípodas de de sí mismo. Es un lenguaje tan cercano a la burocracia militar que podríamos pensar que la sociedad nunca se ha articulado más allá del delirio de algún lunático oficinista obsesionado con el género policiaco”.
Reynaldo Lastre: “Para entender qué es un crítico de cine en Cuba no solamente deberíamos circunscribirnos a su rol en una institución, sino a su filiación política y grado de compromiso con ella, su relación con los nuevos medios de comunicación, y su propia idea acerca de qué es una crítica de cine”.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.