Un país, como una ecuación, no se resuelve con consignas sino con condiciones.
Un país, como una ecuación, no se resuelve con consignas sino con condiciones.
Un juego literario en dos tiempos, una alegoría de los ʻmitos cubanosʼ.
La ficción que busca un sentido incorrosible en medio de tantas prótesis mentales.
La Revolución no era por tanto accidente o capricho voluntarista, respondía a la visión alternativa con que entendía la historia.
Acabar con la Revolución Cubana sería un golpe de efecto para el único presidente yanqui que ha ocupado durante dos períodos no consecutivos el 1600 de la Avenida Pennsylvania.
De ahí el título escogido para el libro, que fija la posición enunciativa: se escribe desde la admiración y la desesperanza.
Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Ahora, el mal no irrumpe: está integrado y forma parte del tejido de la realidad que habitamos.
El ODC otorga atención especial a las recomendaciones de política pública y de gobernanza multilateral que puedan socavar las prácticas que sostienen el derecho internacional de los derechos humanos.
Martí es nuestro equipo de fútbol, una suerte de grandeza manejable, a falta de la real, la de todos los días de un país normal.
“El mar es lo que nos hechiza, exalta y conmina. La selva, como el mar, es la multiplicidad de posibilidades, el misterio, el reto. El temor a perdernos y la esperanza de llegar”.
“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
Ucrania enfrenta una dura disyuntiva: poner fin a la guerra y arriesgarse a ceder territorio, o continuar la lucha y asumir mayores pérdidas materiales, humanas y territoriales.
Gigante por lo acendrado y pulcro de su escritura en prosa y gigante por su estatura física, se dice que José Enrique Rodó medía casi dos metros de quijotesca figura y desgarbo.
“Cuba fue el más importante referente para el régimen de Rafael Leónidas Trujillo promover la música comercial a través de ‘night clubs’ y de la radio”.
La represión en Cuba mantiene a 18 artistas en prisión, muchos enfermos. Nuevas condenas evidencian la criminalización del disenso.
Variety: “El director de cine palestino presentó ‘From Ground Zero’, una recopilación de 22 cortometrajes rodados dentro de la Franja de Gaza”.
Nikki Haley pondrá fin a su carrera presidencial tras el triunfo de Trump en el Supermartes, pero, de momento, no le concede su respaldo.
Haití sumida en el caos: las bandas liberan a 5.000 presos, cierran aeropuertos y desafían al gobierno del primer ministro Ariel Henry; se impone el toque de queda.
El escritor y profesor Michael H. Miranda repasa la obra de Claudio Magris, uno de los escritores más influyentes en la literatura actual.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
La censura contra los cineastas cubanos no es solamente una vulneración de los derechos de estos creadores, sino una restricción contra la producción, conservación y evocación de la memoria colectiva de la nación cubana.
El ODC conmina a organismos internacionales a revisitar los acuerdos ratificados por Cuba en materia de Derechos Culturales.
“El régimen de Putin es un grupo mafioso. Incluso por motivos formales. Tenga en cuenta que los miembros de esta mafia se casaron, se relacionaron a través de niños. Esto ya es un conjunto de clanes familiares”.
Iván de la Nuez: «La crítica es el sector más precario del sistema del arte. Y ya puestos a hablar del estómago, la más desnutrida».
Una conversación con Rafael Rojas, a propósito del debate sobre reformas, o no, en Cuba.
Trabajé cuatro años para ellos. Aproximadamente 12.000 CUC me robó el gobierno en Cuba cuando abandoné la misión. La familia no tiene derecho a extraer ese dinero. Solo el colaborador puede hacerlo. Pero no me permiten la entrada al país.
“Aferrados a la vida, los paisajes citadinos de Izuky Pérez Hernández revelan un silencio aparente que no la representa a ella, ni a sus moradores.
¿A quién se le ocurre asistir a un evento, donde te prometen salir empapado, con vestidos de noche y en el constante temor de que tu móvil coja catarro?
Una reseña sobre este cortometraje es más bien la crónica de una imposibilidad interpretativa. Los instrumentos y habilidades críticas se rinden a la extrañeza y las sensaciones.