Anna Bensi es una creadora de contenidos. Desde su experiencia cotidiana en Cuba, se ha convertido en una de las expresiones más visibles y reconocibles del pensamiento crítico joven en la isla.
Anna Bensi es una creadora de contenidos. Desde su experiencia cotidiana en Cuba, se ha convertido en una de las expresiones más visibles y reconocibles del pensamiento crítico joven en la isla.
Cada vez veo más la literatura cubana como si fuera una suerte de retablo infantil.
“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
La ciencia puede decir cuánto se puede generar. La política y la economía deciden si eso se convierte en realidad.
Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
Un aspecto esencial de la condición humana: la fragilidad de todo aquello que creemos sólido.
Cuando el mito no se revisa, no se reescribe de acuerdo a los tiempos que cambian, se vuelve fantasma y, como tal, vuelve.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
Un hombre que, en La Habana, ayudó al policía Mario Conde y que ahora, prefiere recorrer la parte sórdida del sueño americano.
Fina García Marruz nos ha dejado un libro sobre la República, mucho más hondo, original y brillante que las memorias noveladas escritas por su esposo, Cintio Vitier.
Alfonso Quiñones es un poeta y periodista cubano. En noviembre de 2024, presentó su antología ‘Segundo libro de los olvidos’ (Hypermedia).
Israel es odiado no por haber usurpado territorios que los árabes consideraban suyos, sino por ser la punta de lanza de Occidente en ese ámbito del Oriente Medio enquistado en el despotismo y el atraso.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
La ONU exige un alto el fuego inmediato en Gaza; mientras, las relaciones entre Estados Unidos e Israel se tensan cuando Biden critica las tácticas israelíes.
Aumentan las tensiones en Washington sobre la futura ayuda de EE.UU. a Ucrania.
“El ODC alerta sobre las nefastas consecuencias de este nuevo ‘rebranding’ del Gobierno cubano de la mano del turismo cultural”.
Soy del bando de los malagradecidos. Y lo reivindico. Soy de los que cada vez tenemos menos que agradecer, los cuervos que criaron y que ahora les estamos sacando los ojos.
Lo extraño sigue siendo que Díaz-Canel, ‘Granma’, ‘Cubadebate’ y ‘La Jiribilla’ no la hayan emprendido contra Yunior García. Y este silencio no puede ser sino calculado. Calculado, ¿para qué?
La administración cultural se ha apoderado del término cubano y lo ha allegado a otro término: Revolución. Como si lo cubano fuera algo que solo le pertenece a la Revolución. Otra tontería malsana. Lo cubano pertenece a la historia de la nación, no solo a la Revolución. La nación es inclusiva, expansiva, y lamentablemente la Revolución (o los administradores que la representan o dicen representarla) ha demostrado ser excluyente y centrípeta de una forma nociva.
Los hijos de Guillermo Tell, le piden del público; pero responde que ese padre tampoco vino hoy.
¿Cuál será la enfermedad del director de cine? La decepción. ¿De qué vive un director de cine? De la ilusión.
La artista visual Evelyn Sosa retrata a dieciséis autores cubanos. Por esta galería desfilan algunos de los rostros de una literatura y de un país.