Esto se fue a la mierda. Orgánica, estructural, coherentemente.
Pescar en La Habana, desde el muro del malecón o en un corcho aguas adentro, es una forma de zen.
Estados Unidos incrementa la presión militar sobre Venezuela y evalúa distintos escenarios de intervención. ¿Cuán probable es una confrontación directa?
Una nación rota: cuatro cuerdas entrecruzadas buscan unir sin éxito dos tablas, una en la parte superior y otra en la inferior.
“Lo ve todo, lo siente todo, y nos ofrece una lente ya curada para interpretar dimensiones novedosas”.
El ODC aboga a favor de que la intelectualidad latinoamericana abrace una defensa sin adjetivos de los derechos humanos y la democracia.
¿Cuántas guerras tienes que parar para que te den el Nobel? Quizás solo una, my President, la que ha dividido a este país entre los tuyos y los demás.
El cine cubano también ostenta una cierta tradición de sátiras políticas, sobre todo después de la creación del ICAIC.
Un Lezama Lima “inmovilizado y perplejo”, al borde de la depresión, el desespero, el pavor: un imposible posible que no alumbrará ‘potens’ alguno, solo dolor y lontananza.
A medida que aumentan las bajas, Netanyahu convoca una reunión de alto nivel del gabinete de guerra, señal de una posible escalada.
Sí, parece que no somos del todo inútiles, evolutivamente.
Abraham Rivera (cubano de la generación de los 60) es humorista gráfico. Vive exiliado en Israel.
El ex centrocampista del Celta, Alexander Mostovoy, critica la elección de Rusia de los amistosos contra Maldivas y Cuba.
“Todas las opciones están sobre la mesa”, anunció Hassan Nasralá, en su primer discurso desde el atentado de Hamás del 7 de octubre.
Según las señales del gobierno el escenario más probable es el deslizamiento a un “capitalismo militar de Estado“ sin derechos ciudadanos.
Corazón azul es la imitación de una autopsia: el cuerpo tendido en la mesa es el cine cubano. Miguel Coyula aplica los lineamientos de una poética PlayStation. Su obra va más allá de lo independiente, y llega a crear una linterna mágica que se vale del exorcismo para dejar al descubierto la posesión satánica de la Isla de Cuba.