Organicemos el día después.
10 verdades sobre la guerra entre Ucrania y Rusia que ignoramos a nuestro propio riesgo.
“En las agencias federales donde la gente de Elon Musk ha tomado el mando, reinan el miedo y la incertidumbre”.
Nosotros, los cubanos dentro de la Isla, también miramos los cruceros, a lo lejos.
Según fuentes consultadas, poderosas figuras del régimen comunicaron en secreto a funcionarios estadounidenses y cataríes que verían con buenos ojos la salida de Maduro.
Historias instaladas en la realidad cotidiana de lo doméstico, un dominio trascendido y quebrado gracias a la perspectiva de quienes narran.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Quien se va genera nuevas geografías. Quien se queda aprende a habitar los huecos de los mapas.
Si el Gobierno no comienza desde ya una reforma agraria profunda, se enfrentará a una hambruna sistémica que desestabilizará el orden social de manera irreversible.
Necesito un refugio: alguien debe darme una palabra para anular el miedo… El duende no llega si no ve la posibilidad de muerte, si no sabe que ha de rondar su casa.
La ONU exige un alto el fuego inmediato en Gaza; mientras, las relaciones entre Estados Unidos e Israel se tensan cuando Biden critica las tácticas israelíes.
A cien años del nacimiento de Calvert Casey, compartimos con nuestros lectores este homenaje, realizado en Madrid, por el cineasta cubano Carlos González Arenal.
Aumentan las tensiones en Washington sobre la futura ayuda de EE.UU. a Ucrania.
El condado de Palm Beach aprueba bonos por valor de 41,2 millones de dólares para viviendas asequibles destinadas a residentes con rentas bajas y veteranos.
Benjamín Netanyahu promete un control de seguridad indefinido sobre Gaza tras la guerra, lo que hace temer una ocupación permanente.
Al bajar de la guagua, hay que caminar. Inténtelo alguna vez. A fin de cuentas, caminar no ha matado a nadie. Tire sus pasos de vez en cuando, y quizás descubrirá algo que se estaba perdiendo. A mí me ha dado resultado. En parte porque quiero. En parte porque no me queda más remedio.