No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Ahora, el mal no irrumpe: está integrado y forma parte del tejido de la realidad que habitamos.
Dentro de la apuesta de alto riesgo de la administración Trump por los minerales estratégicos de la isla.
Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Un ejemplo del placer y la inteligencia verbal; de la riqueza expresiva que despliega el buen orador, del matiz preciso, del acierto eficaz a la hora de nombrar las cosas.
Joaquín Gálvez evoca una profunda reflexión sobre la identidad, la autenticidad y la deconstrucción de la imagen pública.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
La vida de Dulce María Loynaz revela cómo su poesía anticipó el silencio, la soledad y la pérdida que marcarían su destino.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Una estudiante preguntó si podía decir, por ejemplo, “Ella es una enferma”. Otra, si estaba mal la oración “Ella está rica”. Sonreí, lo confieso.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
El ODC alerta sobre el menoscabo progresivo del patrimonio inmaterial cubano producto de una alteración en las prioridades de su salvaguarda.
El presidente de EE.UU. y sus seguidores están entrando en un territorio nuevo y peligroso.
Irán estrecha sus lazos con Latinoamérica y
Los asesinatos en México, las detenciones en Cuba y la supresión de medios de comunicación en toda la región ponen de manifiesto la crisis de la libertad de prensa.
Hamlet Fernández es profesor, investigador y crítico de arte. Doctor en Ciencias sobre Arte por la Universidad de La Habana y posdoctor en Educación por la Universidad de Uberaba, en Brasil.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
“Los venezolanos estamos listos para deshacerse de la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
“Soy un caso único en el panorama literario cubano. No te sientas mal: es imposible no imitarme. Primero, porque soy inevitable. Y, segundo, debido a que vivimos en una época de decadencia artística: padecemos de una fatiga del genio rayana en la crisis nacional”.
“Todo lo que no deje plata en el capitalismo está mal visto, es algo contra natura. Desde ese punto de vista, los autores hispanos somos rebeldes, salvajes, marginales. Lo que muchos niegan es que estos salvajes son parte de la cultura del país, ya que el español es el segundo idioma más hablado en Estados Unidos”.
La administración cultural se ha apoderado del término cubano y lo ha allegado a otro término: Revolución. Como si lo cubano fuera algo que solo le pertenece a la Revolución. Otra tontería malsana. Lo cubano pertenece a la historia de la nación, no solo a la Revolución. La nación es inclusiva, expansiva, y lamentablemente la Revolución (o los administradores que la representan o dicen representarla) ha demostrado ser excluyente y centrípeta de una forma nociva.
Martí nos puso a financiar una Guerra Santa llamada la Independencia, sublimando la historia del horror y trasquilando la barbarie en belleza.
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Estamos hablando de una pintura contra el fin de la humanidad. Una alarma sublime y esperanzada.
La Historia, para este pintor, no existe como objeto real independiente de los relatos históricos: se construye a partir de testimonios incompletos del pasado.