La Habana es su cielo y este no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad.
La Habana es su cielo y este no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad.
Cuba fue el laboratorio de Fidel Castro para crear el hombre nuevo, pero “la isla era demasiado pequeña para su sueño”.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
En la entraña del monstruo / hay un miasma de tubos y falsas plomerías / que conduce al sanctasanctórum de la mugre.
¿Cabe la posibilidad de que Valdemar se haya mudado, como espíritu reacio a la muerte (más bien estupefacto), al cuerpo de Voldemort?
El Observatorio continúa exigiendo un marco normativo internacional que permita distinguir entre intercambio legítimo e instrumentalización política.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
Para usted, señor, la continuidad puede ser un eslogan político. Para muchos cubanos de a pie, es una sentencia de muerte.
La canción era tan contagiosa que comenzó a ser interpretada por otros músicos sin permiso de Wilson, quien tampoco la había inscrito.
“con una pistola sobre un buró de la biblioteca / cualquier ángel pacta su palabra con el demonio”
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
“Nuestra máxima prioridad es que la administración actual y la próxima aceleren el desmantelamiento del Estado”.
“Todo lo que entendemos por ‘woke’ no es más que un epifenómeno de la feminización demográfica”.
Helen Andrews sostiene que la cultura de la cancelación y el ‘wokismo’ son un subproducto de “la gran feminización”. ¿Tiene razón? Siete mujeres opinan.
Cómo la vigilancia digital convirtió nuestras vidas en el producto más valioso del siglo.
El presidente ucraniano tenía una única tarea. Falló en ella.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Los haitianos innovan para sobrevivir en medio del colapso del gobierno, recurriendo a iniciativas privadas ante la desaparición de los servicios básicos.
“Sus ensayos y artículos de opinión han aparecido en ‘El Nuevo Herald’ de Miami y en ‘Letras Libres’ de México, lo que, unido a su obra poética, lo ha establecido como una de las principales voces cubanas de nuestro tiempo”.
Néstor Díaz de Villegas ha publicado en Hypermedia, el volumen de crítica cinematográfica ‘Para matar a Robin Hood‘.
En Virtudes, se grita. En Concordia, dos chiquillos se fajan a los piñazos. En Ánimas, se sobrevive.
“Me siento en un parque. Soy como el personaje de la película de Wim Wenders, el japonés limpiador de baños”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Se ha hablado mucho de las ruinas de La Habana y ahí siempre me gusta marcar una diferencia: no son ruinas; son escombros. Las ruinas son bellas y altivas, los escombros son deshechos”.
Ángel Pérez está considerado uno de los críticos cubanos más insaciables y lúcidos de su generación: “Si escribir bien es hacerlo con estilo, con profundidad en las ideas, con rigor en la argumentación del criterio, si eso es escribir bien…, estamos jodidos”.
Después de veinticinco años sin poder salir a la luz, la editorial Bokeh publica A dónde, de Ramón Williams, novela que será presentada en Miami el próximo 12 de octubre. A propósito de esto, conversamos con su autor.
Quiere hacer el viaje cual Dante caribeño, sin Virgilio y con una Beatriz incrédula.
La joven, fotógrafa gótica y surrealista, posaba con su cuerpo desnudo, envuelto en transparencias, ante el ojo de la cámara.
Una reconstrucción de un vacío, de un desastre, de algo que ya no tiene solución: como representar un lugar muerto.
En escena, solo una silla que es posible convertir en algo más si hay un hombre sensible, capaz de canalizar seres y situaciones tan reales como la vida misma.