El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
La izquierda latinoamericana endurece su postura contra Israel en medio del conflicto. Bolivia corta las relaciones diplomáticas y Colombia equipara las acciones al régimen nazi.
El ex jugador ruso Korneev critica el próximo partido amistoso entre Rusia y Cuba, mientras que el centrocampista cubano Eduardo Hernández se muestra decidido a afrontar el reto.
El Hombre Nuevo muere de irrealidad y aburrimiento.
Sylvia Plath sería como una especie de ‘femme fatale’ de la literatura, marcada por la enfermedad y la muerte.
La voluntad de los pueblos no es más que la resultante de la voluntad de los individuos que los forman.
Piñera, a pesar de haber sido ostracizado luego, mantuvo antes, en efecto, una actitud de sumisión, cuando no de complicidad temprana, con la política cultural del gobierno revolucionario.
Siempre quedará como un enigma por qué Reinaldo Arenas permitió que le tomaran esa foto con la que entró en la Historia marcado por el Tiempo.
Durante el año 2020, el año de la pandemiay de la huelga de hambre, mis hábitos de escritura no se modificaron. Mi modo de escribir es siempre el mismo: aislarme, arrinconarme, contradecirme, escribir. La lógica de la escritura es ilógica e incumbe nada más que al escritor, es decir, a mí.
Frente a la absurda querella entre Patria, Libertad, Muerte y Vida (absurda porque está claro que ningún proyecto político auténtico, y de duración tan extensa, debería incluir a la Muerte como opción), es mejor pensar en el abismo de la identidad, lo sagrado del amor y del cuerpo, y la libertad de las mujeres para rebelarse.
“Veo a mi generación como la de la resistencia, aquella que desde la más absoluta oscuridad del Periodo Especial, supo hacer florecer un arte nuevo, auténtico y vigoroso. Una generación que tuvo que tragar en seco y aceptar que es difícil, casi imposible, transformar nuestra realidad política y social desde el arte”.
“El artista no es un título, no es una página web, no es un portafolio, no es un currículo, no es una tarjeta de negocio, no son redes sociales, pero nos hemos convertido en eso. Nos hemos adherido a las palabras, a los conceptos, y sobre todo a las tendencias; ese oleaje que viene y va, y te deja tirado en cualquier orilla”.