Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
Los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa se disputan el control, intensificando la violencia y proyectando el terror sobre funcionarios y residentes.
La amarga sensación de que aquel podía ser el último conversatorio y la última lectura de Antón Arrufat.
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
Cómo los líderes evangélicos y sus seguidores se convirtieron en actores clave en el ascenso de Donald Trump.
Yo soy epiléptico. Tomo una pastilla a las 11 a.m. y otra a las 11 p.m. Esa pastilla está en falta por la pandemia. No la fabrican en Cuba. Antes de que cerraran aeropuertos y todo se volviera un caos, me aseguré pastillas para casi un año. Ahora casi se me están acabando. Pensar todas las mañanas en eso me lleva unos minutos.
“Yo tengo muy claro cuándo estoy haciendo arte y cuándo estoy haciendo activismo. No todo activismo puede desembocar en una construcción simbólica para ser llamado arte. Para el activismo, la prioridad es la denuncia. Ambas esferas pueden generar una realidad, y esta es la razón por la cual yo me hice artista”.
Zulema Gutiérrez nos entrega Técnicas de control (Premio de Poesía Editorial Hypermedia, 2020): “¿Qué es para ti la poesía?” “Un estado al que se accede en dependencia del grado de hierba, imaginación, originalidad y lenguaje que posea conmigo”. “¿Escribir poesía es una maldición?” “Según el grado de inclinación que lleve el moño”.
Estoy explorando el universo de las distopías. Nunca me ha atraído mucho ese registro literario, que suele ser bastante deprimente, pero los últimos meses han sido demasiado sombríos. Así es que no me ha quedado más remedio que enfrentarme a la realidad e intentar deconstruirla a la luz de mi propia naturaleza que se empeña en ser optimista.