Cómo fabriqué noticias para dictadores, magnates y políticos.
En la película ‘Corazón azul’ de Miguel Coyula, el documental ‘Ave Maria’ de Gustavo Pérez, y el libro ‘Everglades’, de Jorge Enrique Lage, se distingue una Cuba que trasciende su historia.
El 21 de noviembre se celebran elecciones en Miami y Miami Beach para decidir puestos clave en comisiones y la alcaldía, en medio de polémicas legales y reñidas contiendas.
Apocalipsis y singularidad representan dos absolutos: nuestro futuro tendrá que situarse en algún punto dentro de ese amplio espectro.
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
El ODC vuelve a llamar la atención sobre el sistemático secuestro de las instituciones culturales cubanas bajo una fachada democrática.
En la Cuba real, cualquier alegría tiene que ver más con un deseo que con un estado mental donde existan motivos comprobables para el júbilo.
El castrismo y su continuidad están colimados por una crisis poblacional equivalente a un golpe demográfico.
Los grandes descubrimientos muchas veces comienzan como pequeñas ‘casualidades’.
En las pinturas de Jorge Rodríguez (Holguín, 1991) no hay ojos: su lugar ha sido deformado, desplazado. Las anomalías fisionómicas así logradas hacen que sus retratos sean inquietantes. Son retratos que recuerdan fotografías vistas bajo el agua. Naturalezas destruidas.
Nada peor le espera a un abusador disfrazado de mesías que lo perecedero de su disfraz. Puede aplastar y atemorizar en vida, pero eso que llamamos destino consiste, sobre todo, en que no hay control alguno sobre cómo nos leerán aquellos que nos van a suceder.
Lo que ha vuelto casi sin querer: el vacío de las calles, la tranquilidad en la caminata nocturna. Llegar a un estacionamiento vacío (aquí en el video hace unos meses estaba de cumpleaños). No echo de menos el Coral Gables sobrepoblado ni el gentío mal iluminado y con peor música de fondo.
Flavio Garciandía: “Hacer chistes nunca se me dio (a pesar de que esa era mi verdadera vocación), pero fabricar citas falsas, sí”.