Al coincidir con otra criatura viviente, nuestras opciones son la confrontación o el escape.
Al coincidir con otra criatura viviente, nuestras opciones son la confrontación o el escape.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
El apoyo internacional a la democracia atraviesa una fase crítica, debilitado por recortes financieros, presiones geopolíticas y el avance de tendencias autoritarias en todo el mundo.
Marx era un gran fumador. “‘El Capital’ —me dijo una vez— no pagará siquiera los tabacos que he fumado mientras lo escribía”.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Han sepultado la historia objetiva bajo toneladas de propaganda, negando a los cubanos el derecho a conocer su propio pasado.
Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
El sistema convierte la vida privada del individuo en el centro del debate, abandonando la gestión de lo común para centrarse en la fiscalización de los afectos.
“Prosa breve y sentenciosa, íntima y esquiva, que no deja de irradiar ternura”.
“Esto es peor de lo que pensabas, Pablo”, piensa el ex eurodiputado Iglesias Turrión.
“El resultado de la rebelión sin duda enseñará a los españoles la necesidad de mantener la isla bajo estricta regla militar”.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
Edel Rodríguez es un ilustrador cubanoamericano. Su trabajo se distingue por una síntesis visual poderosa y una mirada incisiva sobre la política contemporánea.
El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
Ante la turbulencia política, Virgilio no responde con teoría ni con arrebato, sino con una afirmación tranquila: la del trabajo incesante del labrador.
La Administración Trump está dando señales de un enfoque distinto, tras exigir el fin del liderazgo comunista en Cuba.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
Hoy la oposición venezolana carece de una estructura de gobernanza efectiva que le permita conducir, por sí sola, una transición política inmediata.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Ernesto Fundora (La Habana, Cuba, 1967) es director, guionista, realizador de video clips y escritor. Su obra cuenta con cortometrajes, documentales y más de noventa videos musicales. Ha recibido numerosos premios y una nominación al Grammy Latino por “La negra tiene tumbao”, de Celia Cruz. Vive exiliado en México.
El Observatorio continúa exigiendo un marco normativo internacional que permita distinguir entre intercambio legítimo e instrumentalización política.
¿Adónde ir si hubiera luz, con esas calles desoladas de gente y de transporte público?
Hay cubanos a quienes nos toca jodernos dondequiera que vayamos. Es como una condena que nos flagela.
“No merecemos a las mujeres que nos han amado, ni el pequeño éxito de nuestra obra”.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
“La técnica puede entrenarse. Pero la emoción, esa chispa real, a veces necesita un empujón poco ortodoxo para salir”.
“Cocinado en el caldo de un ‘socialismo del siglo XXI’ cuyas líneas maestras se trazaron en la América hispanohablante, sustituyendo el mito de Fidel Castro por el de Hugo Chávez”.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Sirya Arias compone un estilo que transforma la vida ordinaria en milagrosa, y que se manifiesta y recurre en la aterradora emigración, en la cubanía concibiéndose depositaria.
“Al menos hizo todo su concierto en español”, dicen para consolarse.
Monumental en escena y cercana en el gesto, mítica en la repetición y cotidiana en la sonrisa, convierte el escenario en celebración y júbilo compartidos.