La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
Una estudiante preguntó si podía decir, por ejemplo, “Ella es una enferma”. Otra, si estaba mal la oración “Ella está rica”. Sonreí, lo confieso.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Ståle Wig, vivió en La Habana los años del deshielo con Estados Unidos, las reformas y la ilusión que se fue apagando. De esa experiencia nace ‘Havana Taxi’.
Cuba fue el laboratorio de Fidel Castro para crear el hombre nuevo, pero “la isla era demasiado pequeña para su sueño”.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
“Publico esta entrevista con Carlos Manuel para conmemorar el décimo aniversario de ‘El Estornudo’ y celebrar el hecho de que, aunque nació dentro de Cuba durante los años del deshielo, ha sobrevivido otros largos años en el exilio”.
“El pueblo está plenamente preparado para implantar un sistema de autogobierno en consonancia con el progreso americano”.
Su espiritualidad histórica es el raulismo. Los que mandan son los hijos sentimentales de Raúl, los raulillos.
Increíble. Las Leylands eran la civilización occidental hecha guagua rodante sobre el asfalto de La Habana.
Ahora que me estoy muriendo quiero volver a Santa Clara. / Esta noche voy a El Condado. / Voy a la calle ancha, Rodrigo, a encontrarme con la Fefi.
“Un libro así debería poder ser leído en los más de siete mil idiomas que existen. Seguro que en cualquiera de ellos provocaría la misma sonrisa, un tanto amarga, que el original”.
Comparto con los lectores lo esencial de lo que dije ante tu cuerpo, Varguitas querido.
Una imagen nunca ha sido una fuente honrada para expresar la felicidad.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
¿‘Solamente el dolor, ese gusano que roe…’?, digo para mí, queriendo nunca olvidar.
Los encuentros con inmigrantes ilegales en la frontera de Estados Unidos con Canadá se han disparado en los últimos años y no muestran signos de desaceleración, según datos oficiales.
Los rebeldes hutíes atacan con un misil un buque de guerra estadounidense. El presidente Joe Biden ha declarado su compromiso de “proteger a nuestro pueblo y el libre flujo del comercio internacional según sea necesario”.
La Casa Blanca insta a Israel a reducir su ofensiva tras cruzar los 100 días de operaciones en Gaza. La guerra, lejos de detenerse, avanza hacia el Líbano.
El andar del ‘boom’ en los tiempos de la Guerra Fría. Una conversación con Rafael Rojas a propósito de su libro más reciente.
Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
Un año ya de esta guerra, en la que se juegan cosas que no acabamos de entender. Somos el público aturdido de una guerra de exterminio en pleno corazón de Europa. Pasada la sorpresa, la sensación general es una abofada indiferencia.
Quemaduras de rostro, muerte a machetazos, violaciones que terminan en asfixia… Y cualquiera puede comentar: “que rica estás, princesa” en la foto de una adolescente fallecida.
Zulema Gutiérrez nos entrega Técnicas de control (Premio de Poesía Editorial Hypermedia, 2020): “¿Qué es para ti la poesía?” “Un estado al que se accede en dependencia del grado de hierba, imaginación, originalidad y lenguaje que posea conmigo”. “¿Escribir poesía es una maldición?” “Según el grado de inclinación que lleve el moño”.
Yasiel Elizagaray pertenece a la tradición del retrato sugestivo con rasgos expresionistas, que tuvo grandes exponentes en la vanguardia cubana.
“No creo que la Muestra haya sido nunca una oficina autónoma ni un proyecto autónomo. Claro, aspiraba a esa autonomía. Estaba justamente a medio camino entre la independencia y el compromiso con la institución, con lo mejor de ella”.
Este país no está diseñado para que se generen proyectos desde todos los sitios. En Cuba siempre hay que viajar a La Habana para cosas como poner un cuño o buscar una firma. Es agotador.