“Mientras tanto, Cuba se muere”.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
La crisis energética no solo revela vulnerabilidades estructurales acumuladas, sino que también expone la fragilidad del ecosistema cultural.
Hypermedia Magazine convoca el I Concurso de Literatura Artificial “Piñera-Lezama in memoriam”, dedicado a imaginar Cuba después de la libertad.
Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba.
Estados Unidos queda obligado por la moral y el derecho internacional a rescatarnos de una catástrofe humanitaria al estilo de Haití.
Lam debía de tener muy claro que para ser aceptado en el ‘establishment’ cultural del Primer Mundo como artista cubano, debía estar en términos privilegiados con el régimen ‘revolucionario’.
Doctor House es Sherlock. Doctor Wilson es Watson. Eso lo sabe todo el mundo.
¿Quién es Orestes Hernández? Nadie sabe, se fue a la guerra y necesita tener cuidado.
Me encargaría de devolverles visibilidad. Iría en su búsqueda, la de ellos y la de muchos otros. Los interrogaría, recogería sus testimonios, los haría revivir…
A ratos, Paradiso y Lezama se ponen muy radiactivos. Lo adviertes cuando ya es demasiado tarde: en la parte del conteo regresivo.
En la película ‘Corazón azul’ de Miguel Coyula, el documental ‘Ave Maria’ de Gustavo Pérez, y el libro ‘Everglades’, de Jorge Enrique Lage, se distingue una Cuba que trasciende su historia.
En un tiempo donde los algoritmos persiguen tendencias y la atención se diluye, lo que sigue importando es el trabajo lento de construir una vida al servicio de la expresión.
Pongamos que el vestido le ha servido de segunda piel, aquella con la que ha podido no ya camuflarse, sino habitar desde el arte las adversidades de la emigración o el exilio.
Cuando las masas digitales comenzaron a atacar a Carlos Alberto Montaner, comprendí que algún resorte había estallado en secreto en nuestra alma nacional.
Las experiencias adquiridas durante la perestrunka le sirvieron al Estado cubano para rearticularse frente a la nueva realidad poscomunista.
Familias migrantes, incluidos bebés, cruzan la frontera entre San Diego y México, enfrentando las más duras condiciones durante el viaje.
La incautación rusa de cocaína revela las debilidades de la estrategia del “muro de contención” de Daniel Ortega. Para algunos expertos, se trata de un “envío no autorizado”.
“Por ahora, solamente le puedo confirmar que necesitamos todos los dólares que podamos conseguir”, dijo el coronel Antonio de la Guardia. El excapo Carlos Lehder expone la intrincada red de complicidades políticas y narcotráfico creada por el Cártel de Medellín.
Algunos más parecen pujar como parturientas que gruñir y resoplar como todo buen quemador que se respete.
La Habana ya habría recibido y estaría considerando la invitación del gobierno de Putin a enviar al territorio ucraniano ocupado una pequeña representación de especialistas militares cubanos.
El totalitarismo cubano es el único responsable de la tragedia económica —y política y social— de la nación cubana.
“Tratar de dialogar tiene un precio en Cuba. No creo en ese diálogo, nunca te pondrán de igual a igual… Pero aun así siento la necesidad de seguir pidiendo el diálogo. Si tuviera que volver a sentarme frente al Ministerio de Cultura para que seamos escuchados, lo volvería a hacer”.
Una Cuba cubierta de harapos pintorescos, poblada por sujetos serviles, desesperadamente xenófilos, humildes al borde de la miseria y siempre listos a gritar ‘¡Bienvenido, Míster Marshall!’
Saupier ha mostrado el horror sin enjuiciarlo. Ha quitado la grasa para dejar el problema a los espectadores.
Me quedo con la imagen de la mujer liberada de convencionalismos a través del arte; la Mary sonriendo en el patio, con aquellos vestidos que, dicen, dedicaba a sus músicos preferidos y que solía llevar a contraste con las pinturas.