Quienes hemos vivido en una dictadura llevamos una especie de tatuaje invisible. Uno de esos que no se hacen en la piel, sino en la forma de mirar el mundo.
Quienes hemos vivido en una dictadura llevamos una especie de tatuaje invisible. Uno de esos que no se hacen en la piel, sino en la forma de mirar el mundo.
¿Por qué un pensador que hizo de la libertad y el humanismo el centro de su reflexión no pudo notar esta voluntad totalizante del líder o solo la expresaba entre líneas?
La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
Cuba era el lugar donde el siglo XX podía dejar de ser Auschwitz. El comunis-mo tropical se ofrecía como antítesis luminosa del horror nazi.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
¡Quién lo hubiera dicho, que la Gran Utopía, ahora muerta, ofrecía la imagen de su desnudez, su imagen real, y no era más que un camelo despreciable!
Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
Comparto con los lectores lo esencial de lo que dije ante tu cuerpo, Varguitas querido.
¿Por qué Miami despierta en muchos escritores la necesidad de mostrar su lado más oscuro? Prólogo a la antología ‘Noir Tropical’ (Suburbano Ediciones, 2023).
¿Por qué los periodistas jóvenes son capaces de trabajar para los medios estatales incluso cuando los perciben como personal y profesionalmente opresivos?
Los empeños en pro de la no proliferación de armas nucleares nunca han sido más vulnerables que en la actualidad.
La superación de la crisis cubana requiere de la reconstrucción de una esfera pública que permita el debate y la participación ciudadana.
Sobre una performance realizada por Yadián Rizo Abreu, Ojo Pez, como parte de un festival de grafiti en la Habana Vieja (julio 2025).
La Revolución es tan grande que, en oportunidades de absoluta obnubilación, llega uno a la ausencia de lastre. Eso se llama ingravidez.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
Ataques israelíes en Cisjordania, cerca de los campos de Tulkarem y Balata, causan la muerte de siete personas, entre ellas un militante palestino.
Nicaragua facilitó la entrada de más de 100 000 emigrantes en Estados Unidos, usando vuelos chárteres. Una operación multimillonaria ideada por el régimen de Daniel Ortega.
Los campamentos de verano pretenden camuflar, con dinámicas de socialización y experiencias “únicas”, el diseño y transmisión de antivalores alineados al discurso oficial.
Numerosas vertientes protestantes han llegado como competidoras al otrora hegemónico catolicismo en el “mercado” de las almas —o la espiritualidad— de los iberoamericanos.
¿Estamos limitados, coaccionados, determinados por el lenguaje? ¿Cómo hablar libremente sin que nuestras palabras conviertan a esa realidad en una otra cosa distinta a lo percibido?
A propósito de su ensayo fotográfico La enfermedad sobre la enfermedad, y de la muestra virtual homónima auspiciada por el South Florida Latin American Photography Forum para la plataforma online The Exhibit, Manuel Almenares (La Habana, 1992) ha tenido a bien compartir con Hypermedia Magazine.