Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
Luis Manuel Otero Alcántara es un artista y activista cubano. Escribió este texto desde la prisión de Guanajay, Cuba.
Aquí no puedo ir al cine, no puedo darme ese lujo. Por eso cada día me muero un poco más.
El país que tenemos hoy parece muy cercano a otra protesta de gran escala. ¿En qué condiciones ocurrirá y quiénes la protagonizarán?
“Por mucho que los grandes medios y la izquierda me desprecien y desestimen, el establishment republicano me desprecia y desestima aún más. Me odian”.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
“Quiero vivir con mi madre. Es simple, es humano. Es lo que siento, es lo que he dicho mil veces”.
Algunas de las voces que más que aplauden las dificultades de la NED son las de quienes desean ver fracasar la libertad. Eso debería decirnos todo lo que necesitamos saber.
El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
Los inversores están preocupados. Al menos la economía parte de una posición sólida.
Un ataque aéreo israelí en Rafah mata a 35 personas después de que Hamás lanzara cohetes contra Tel Aviv. Se trata del primer ataque de este tipo en meses.
Israel interrumpe los servicios del consulado español a los residentes de la Autoridad Palestina, alegando el apoyo al terrorismo y la retórica antiisraelí de los dirigentes españoles.
Alexander Otaola (Camagüey, 1979) es actor, influencer y activista político. Es el presentador de ‘Hola Ota-Ola!’, un programa de entretenimiento, noticias y política.
Un secreto a voces, entre el pueblo cubano y la insolencia de su gobierno.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
“Con una obra anclada en la pintura y en el dibujo, Raychel Carrión escruta la realidad cubana desde los emplazamientos del autoritarismo y la violencia”.
Poco sabemos los cubanos de Bulgaria. A diferencia de Estados Unidos, Venezuela, Rusia, o China, de Bulgaria no se habla nada… O casi nada, hasta ahora. Porque, aunque pocos, hay cubanos que han ido a dar con sus huesos a Sofía, a los pies del Vitosha, pero sin socialismo.
“Nadie sabe cómo va a terminar este proceso, no hay manuales para seguir, y ninguna experiencia histórica es igual a otra. Lo que sí es definitivo es que las fuerzas de la sociedad están dispuestas a concluirlo. Hay muchos dispuestos a asumir la cárcel. Y esto representa un cambio de paradigma, y una gran esperanza para todos”.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Este documental fue secuestrado, como tantos otros productos culturales creados dentro de la Revolución Cubana. Saturno devora a sus cineastas.
No hubo escenario que pudiera abarcar su inmensidad. No existieron tacones que la acercaran más al cielo que su propia voz. No había dulzura mayor que el azúcar que de sus orgullosos labios salía, cruzaba el mar, y llegaba a su Santos Suárez natal.