Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Los Indianos representa también una herencia cubana ante la forma de “desarraigo cultural” impuesta a los cubanos por el cierre político sobre la autonomía ciudadana.
La solución trumpista resultó ser amistosa. Un acto de agresión justificado. ¡La amistad sin medida ni clemencia!
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
El Catastrófico Hundimiento no deja otro espacio que el del revoloteo por las palabras. Y sin embargo…
Un libro necesario que desarma las estrategias aniquiladoras del patriarcado universal y los tótems ideológicos del discurso feminista internacional.
Llegó la hora. A la dictadura cubana le toca su fin. Sin peros, sin excusas ni pretextos. Sin pactos de ninguna clase. Váyanse ya, piérdanse.
Ciertas formas de vida, donde la arbitrariedad se institucionaliza y el acceso se convierte en privilegio.
El autor no se limita a narrar una historia de exclusión, sino que propone una lectura crítica del proyecto totalitario como empresa de ingeniería social.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
Votar en los Estados Unidos ha devenido la causa última del hundimiento de una espiritualidad.
El ODC expone la paradoja de esta movilización diplomático-cultural que pretende representar a “todos los cubanos”, homogenizados bajo la horma ideológica del gobierno cubano.
El animalario de Jorge Camacho es el más amplio y variado dentro del surrealismo cubano.
La idea de una Revolución que no había llegado hasta sus últimas consecuencias oponía un expediente de violencia política a los instrumentos que brindaba la democracia.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski no “hizo su tarea” antes de entrar a la Oficina Oval con el presidente Trump y su vicepresidente, JD Vance. ¿Qué salió mal?
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Los haitianos innovan para sobrevivir en medio del colapso del gobierno, recurriendo a iniciativas privadas ante la desaparición de los servicios básicos.
Hamlet Fernández es profesor, investigador y crítico de arte. Doctor en Ciencias sobre Arte por la Universidad de La Habana y posdoctor en Educación por la Universidad de Uberaba, en Brasil.
El ODC lamenta que tanto espacios internacionales de la cultura como organizaciones garantes de esta continúen validando, directa o indirectamente, las políticas culturales de La Habana.
“Me siento en un parque. Soy como el personaje de la película de Wim Wenders, el japonés limpiador de baños”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Soy narradora… Soy escritora de ciencia ficción y mediadora de lectura, que es una categoría que engloba las otras facetas de mi relación con los libros”.
“Todo lo que no deje plata en el capitalismo está mal visto, es algo contra natura. Desde ese punto de vista, los autores hispanos somos rebeldes, salvajes, marginales. Lo que muchos niegan es que estos salvajes son parte de la cultura del país, ya que el español es el segundo idioma más hablado en Estados Unidos”.
La administración cultural se ha apoderado del término cubano y lo ha allegado a otro término: Revolución. Como si lo cubano fuera algo que solo le pertenece a la Revolución. Otra tontería malsana. Lo cubano pertenece a la historia de la nación, no solo a la Revolución. La nación es inclusiva, expansiva, y lamentablemente la Revolución (o los administradores que la representan o dicen representarla) ha demostrado ser excluyente y centrípeta de una forma nociva.
Martí nos puso a financiar una Guerra Santa llamada la Independencia, sublimando la historia del horror y trasquilando la barbarie en belleza.
La joven, fotógrafa gótica y surrealista, posaba con su cuerpo desnudo, envuelto en transparencias, ante el ojo de la cámara.
Los hijos de Guillermo Tell, le piden del público; pero responde que ese padre tampoco vino hoy.
“Duermo como un niño. Cuando pongo la cabeza en la almohada nada me perturba”: así vivía mi padre, con el ingenuo individualismo de los dioses.