La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
Cada vez veo más la literatura cubana como si fuera una suerte de retablo infantil.
“Tenemos algo maravilloso que es el poder de la creatividad, pero no tenemos la oportunidad para crecer”.
Me considero una exiliada dentro de mi propia patria: una artista maldita.
Mientras los medios estatales enarbolan las firmas extranjeras en defensa de Cuba, muchos creadores cubanos contemporáneos sienten que sus derechos a la expresión y difusión son vulnerados de forma sistemática.
Quisieron convertir en derecho sacrosanto el no ser ofendidas y, así, sentirse más respetadas que nunca.
Aunque el Estado no lo reconozca, hoy existe mendicidad infantil en muchas zonas de La Habana.
Anna Bensi es una creadora de contenidos. Desde su experiencia cotidiana en Cuba, se ha convertido en una de las expresiones más visibles y reconocibles del pensamiento crítico joven en la isla.
“Nunca le dije esto a nadie antes, pero se siente bien decirlo”.
Mírenlo. Fue (o debió ser) el tío cheo de cualquiera de nosotros, los sobremurientes del siglo XXI.
Vi años en que tú no habías nacido. Pude haberme quedado solo en el mundo, pero tú naciste después.
‘Quiero’ es un libro sobre fantasías sexuales femeninas. Yo quiero hablar de César Aira.
Luz Escobar es periodista y fotógrafa. Durante su trayectoria, ha recibido múltiples reconocimientos, incluido el Premio Libertad de Prensa del diario español ‘El Mundo’.
“Son intelectuales orgánicos respecto a una hegemonía política sustentada en lo contrario que dice defender”.
I thought I could fly when really / I was just a leaf in a bird’s beak. // Pensé que podía volar, cuando en realidad / era sólo una hoja en el pico de un pájaro.
Austin American-Statesman: “El dinero de los contribuyentes se utilizó para transportar por avión a 326.000 inmigrantes a Florida, en el marco de un programa secreto iniciado por el presidente Joe Biden.”
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, crea el estado “Guayana Esequiba”, anexionándose dos tercios del territorio de Guyana.
El presidente venezolano reaviva la disputa territorial, con el objetivo de anexionarse la región petrolera del Esequibo, en Guyana.
Esta vez la bulla se oyó bajito. El poder forzó al silencio, con control de un tipo de espacio “privado” que en la práctica extiende y profundiza la asfixia estatal sobre el individuo.
¿Que Fidel Castro desgobernó este país durante décadas y murió tranquilamente en su cama? Es cierto. También Stalin y Franco corrieron la misma suerte, y no escucho a nadie reprochar cobardía a los pueblos ruso o español.
La tozuda persistencia en el poder de los incapaces que buscan la salvación de una cleptocracia corrupta en todo aspecto solo hará que la situación empeore.
Esa especie de traición que sentimos al llegar a Europa, donde un mango no es un mango; las uvas, naranjas y mandarinas no tienen semillas; y los aguacates caben en un puño.
En este momento, cuando el arte latinoamericano rompe la barrera del millón de dólares, la obra de Arturo Cuenca (1955-2021) es lo que no se espera de América Latina: cero folclor, cero ‘fantastic’, cero atmósfera, cero otredad. Pero él es absolutamente latinoamericano, a lo Borges.
En estos días, cuando algunos tratan de asesinar la reputación de los artistas, y esa mala práctica intenta tocar a Carlos Celdrán, a Yuliet Cruz, a Abel González Melo, necesito regresar a las palabras de Antonio Vigo: “sembrar la memoria para que no cunda el olvido”.