Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Los venezolanos no creen que esta intervención sea altruista. Comparan ESCENARIOS MATERIALES posibles con una REALIDAD MATERIAL insoportable.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
Un libro necesario que desarma las estrategias aniquiladoras del patriarcado universal y los tótems ideológicos del discurso feminista internacional.
Llegó la hora. A la dictadura cubana le toca su fin. Sin peros, sin excusas ni pretextos. Sin pactos de ninguna clase. Váyanse ya, piérdanse.
Ciertas formas de vida, donde la arbitrariedad se institucionaliza y el acceso se convierte en privilegio.
Luis Manuel Otero Alcántara es un artista y activista cubano. Escribió este texto desde la prisión de Guanajay, Cuba.
Aquí no puedo ir al cine, no puedo darme ese lujo. Por eso cada día me muero un poco más.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
Contrario a lo que la mayoría cree, el progreso era solo una ilusión. Los grandes misterios seguían allí. Como verdades inamovibles.
De cuando las dedicatorias a los amigos aparecían en plena patria republicana, casi sin proponérselo, como si la concordia entre cubanos fuera lo más natural.
Hoy no puedo escribirte desde el optimismo. No puedo escribirte desde la felicidad. Te escribo dolido, no te lo voy a negar.
Yale HRL ha determinado con un alto grado de confianza que la Federación Rusa ha llevado a cabo de forma sistemática, intencional y generalizada la adopción y acogida forzada de niños provenientes de Ucrania.
Con esos estereotipos se fabrica la ‘identidad nacional’, como una máscara o una camisa de fuerza.
‘Tardes de soledad’ es más drag que La Plexy. ¿Qué digo? Es más drag que la Puppi Poison.
La libertad de prensa en el mundo está gravemente amenazada, y los periodistas se enfrentan a un aumento de la violencia y las detenciones.
Los republicanos autorizan la apertura de un procedimiento de impeachment contra el presidente, por presunto abuso de poder vinculado a los negocios de su hijo Hunter.
La guerra entre Israel y Hamás se intensifica con mortíferos combates urbanos; el número de muertos en Gaza supera los 18 600.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
Sentarse a dialogar desde el poder implica estar dispuesto a cambiar en cierto grado el rumbo. No es simplemente hablar, ni es oír con paciencia las quejas y reclamos que alguien hace para luego seguir por donde se iba.
No sabemos convivir en la contradicción, en el diálogo libre y respetuoso. En cuanto advertimos alguna divergencia la convertimos en blanco de una “batalla de ideas”.
“Mientras exista un Estado que se apropie del significante nación para construir su despotismo y sus emblemas ideológicos, la literatura-nación estará por desgracia ahí, siendo utilizada o dejándose utilizar, tanto por la academia como por los escritores y hasta por el imaginario popular, que muchas veces confunde literatura con retrato de vida o panfleto”.
Esa especie de traición que sentimos al llegar a Europa, donde un mango no es un mango; las uvas, naranjas y mandarinas no tienen semillas; y los aguacates caben en un puño.
En este momento, cuando el arte latinoamericano rompe la barrera del millón de dólares, la obra de Arturo Cuenca (1955-2021) es lo que no se espera de América Latina: cero folclor, cero ‘fantastic’, cero atmósfera, cero otredad. Pero él es absolutamente latinoamericano, a lo Borges.
En estos días, cuando algunos tratan de asesinar la reputación de los artistas, y esa mala práctica intenta tocar a Carlos Celdrán, a Yuliet Cruz, a Abel González Melo, necesito regresar a las palabras de Antonio Vigo: “sembrar la memoria para que no cunda el olvido”.