La autora recrea a través de la ficción su propia experiencia para denunciar lo que ambos bandos fueron capaces de hacer.
La autora recrea a través de la ficción su propia experiencia para denunciar lo que ambos bandos fueron capaces de hacer.
El perfil oscuro de los crímenes de Watkins es fuego que quema. El tipo usó a las madres de dos de sus víctimas como cómplices.
¿Será el favorito a la alcaldía de Nueva York una bendición para el Partido Demócrata o una carga que arrastre su suerte?
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
La oscuridad no puede ser eterna. La luz volverá a los estadios de la Isla.
Desde 1898 hasta 2026, para Cuba se ha tratado siempre de un imperialismo independentista.
El régimen ha utilizado el exilio forzoso o inducido, así como las crisis que produjeron, drenando el capital humano del país.
‘Objetos perdidos’ de Karla Suárez invita a pensar el desarraigo no como un estado transitorio, sino como una forma de existencia.
Al poner una pata en el bote con rumbo a La Habana, Bad Bunny ha dado el paso que va del reguetonero filantrópico al portavoz de los macheteros internacionalistas.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
¿Dónde más frío, dónde más nieve, dónde más artificialidad y vida enajenada que en esa “Siberia tropical” que fue La Habana de fin de siglo?
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
“El lector y yo compartimos una fugaz experiencia en un mundo efímero, acelerado y lamentablemente violento”.
Un cacique local traspasa sin dificultad las normativas urbanísticas, y los imponentes muros del eclecticismo santiaguero ceden ante la desidia de los organismos tenientes.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.
El Supermartes es la jornada electoral más importante de la temporada de primarias presidenciales. Se contarán los votos en 16 estados y un territorio.
Tras una persecución de dos días, Robert Card, el sospechoso del tiroteo masivo de Maine, fue hallado muerto. El ataque ha dejado 18 muertos y 13 heridos.
Para una ciudad cuyos ingresos provienen en su mayor parte del turismo, las consecuencias pintan ser igual o peores que la destrucción causada por el huracán Otis.
A veces, el socialismo parece ser sólo una larga lista de todo lo que no puede hacerse.
A raíz de las protestas por la muerte de George Floyd, vuelve a hacerse evidente este rasgo estereotipado del cubano en relación con la raza (a veces los cubanos se pasan de blancos) y, en este caso en específico, se pone en evidencia otro elemento esencial: la relación del cubano con el poder y la protesta.
Los murales de gatos y negros bembones que hoy en día inundan el casco histórico de Camagüey (y que el tiempo, gracias a Dios, ha ido borrando) no tienen una gota de cubanidad. Son, única y exclusivamente, la idea del falso nacionalismo rellenando monederos: el falso nacionalismo a merced de una falsa nación.
Una entrevista con Javier L. Mora:
«Conocí al párroco Mora a la salida del estadio. Industriales había vapuleado a los borrachos de Santiago y estábamos cabrones. El flaco profería ofensas contra Vargas y el Estado. Aún no lucía el espendrú ni se había retirado al Vaticano.
Yo dibujaba con café, con tierra. Hacía una pasta machacando pastillas de los medicamentos que son de colores, como el timerosal, el yodo, el alusil para la acidez.
“Cuba está presente en el espíritu. Me llevé a Carlos Enríquez, a Amelia, la luz de la playa en Varadero, los recuerdos de mi familia, que luchó por la libertad de esa isla. Lo que no me llevé conmigo fue ese Partido, ese director de la Escuela de Arte, ese ministro de Cultura, ese espía del G2 que vigilaba los muros de Arte Calle”.
Pienso en la gente que está luchando cada día por hacer este país mejor. Pienso en cómo la televisión se inventa cuentos y miente. Cómo les pone nombretes: terroristas, agentes de la CIA. Nombretes peligrosos que pueden acabar con la vida de cualquiera. La radio y la TV incitando a la violencia. La verdad es que lo único que hay es represión.