Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Donald Trump y Benjamín Netanyahu dispararon el cambio. Irán será libre de la mano de dos democracias desarrolladas.
La acción militar decisiva del presidente Trump presenta una oportunidad única para que los iraníes eliminen este régimen autoritario y sanguinario.
Entra Donald Trump al Kaseya Center. Las cámaras lo siguen, el público aplaude… Y Martí se aparta de mi lado.
El abuelo Grandpop sirvió en Corea. Ginny y Pop fueron destinados a Vietnam. El marine de diecinueve años Elliot Ortiz, con heridas de guerra, regresa a casa desde Iraq.
El ministro ucraniano de Asuntos Exteriores valora un plan de paz que podría poner fin a la guerra, centrado en la retirada de las fuerzas rusas.
“Su derrota sería un punto de inflexión para Hungría y un golpe para la derecha dura internacional”.
Irán no bloquea la coerción estadounidense hacia Cuba; bloquea la ilusión de que esa coerción aún pueda convertirse libremente en un proyecto político maximalista.
No hay avances concretos, ni explicaciones claras, ni un horizonte definido.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
Un puente tendido entre la desesperación occidental y la serenidad oriental, entre la mente que se fragmenta y el alma que se vacía para renacer.
Herramientas para resistir el asedio de las redes sociales, encontrar propósito en lo cotidiano, volver a aprender a respirar a nuestro propio ritmo.
¿Quién hubiera podido imaginar que tener un tatuaje que dice “libertad” en la cadera iba a ser motivo para separarme de mi hijo?
El diagnóstico fue leucemia mieloide aguda, con una mutación rara llamada inversión del cromosoma 3.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Las avenidas del Vedado aún conservan su traza racional, su serenidad de barrio pensado para la vida burguesa. Pero esas líneas sostienen otra historia.
La compañía de gas y petróleo lucha por recuperarse de pérdidas récord tras la invasión a gran escala de Ucrania, que destruyó su modelo de negocio.
Europa está en alerta máxima tras una serie de presuntos atentados y de sabotajes vinculados a Moscú, que hacen temer intentos rusos de desestabilizar el continente.
La frontera con Egipto en el extremo sur era la única frontera terrestre de la Franja de Gaza que Israel no controlaba directamente.
Ian Padrón (La Habana 1976). Cineasta, director y guionista. Entre otros ha realizado el polémico documental sobre el beisbol ‘Fuera de liga’ y el largometraje de ficción ‘Habanastation’. Conduce, además, el espacio de entrevistas en YouTube ‘Derecho a réplica’.
Algunos solo tienen un día tras otro: la resignación o el silencio.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
“Si uno quiere hacer un sistema de escritura que no es presentar un cuento, ni una novela, ni estar en una lista de mejores escritores, ni ganar un premio, tiene que hacer un monasterio, ser un monje; esa palabra suena cursi. Esto es lo que hago y más nada”.
Hace pocos meses se publicó Derribados, pero no vencidos. De cuando sobrevivir no importa (Ediciones Logos, Rosario, Argentina, 2020), de Jorge Arrastía: “Los muchos vociferan y se doblan. Los pocos actúan y se alzan. Los mismos locos que lucharon contra Fulgencio, después lucharon contra Fidel. Lo descubrimos al abrazarnos, idénticos, en la cárcel”.
“Tratar de dialogar tiene un precio en Cuba. No creo en ese diálogo, nunca te pondrán de igual a igual… Pero aun así siento la necesidad de seguir pidiendo el diálogo. Si tuviera que volver a sentarme frente al Ministerio de Cultura para que seamos escuchados, lo volvería a hacer”.
Fragmento del libro ‘Leviatán. Policía política y terror socialista en Cuba’, del periodista Yoe Suárez, sobre los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) en Cuba.
La mayoría de las películas proponen episodios de incomprensión entre los humanos y la inteligencia artificial.
Aquí pertenezco, a pesar de la época espantosa que estamos pasando, pero eso no es Cuba.
Como si nada humano quedara sobre La Tierra. Como si las máquinas estuvieran dispuestas a descubrir nuestro pasado a través de avatars.