El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
Su espiritualidad histórica es el raulismo. Los que mandan son los hijos sentimentales de Raúl, los raulillos.
“Es una mala etapa, pero hay que seguir sin quejarnos. La queja atrae negatividad”.
Estamos de vuelta ante la disyuntiva pinochetista para el tratamiento del castrismo crónico.
La injusticia pertenecía al pasado, los regímenes que castigaban la palabra y los hechos eran siempre los anteriores y el presente quedaba fuera de esa lógica.
“Por mucho que los grandes medios y la izquierda me desprecien y desestimen, el establishment republicano me desprecia y desestima aún más. Me odian”.
Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Identidad, familia, género, sexo, utopía socialista y desencanto desde la ficción especulativa o la crítica literaria relacionada con los subgéneros.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
De la internet, nadie está a salvo. Como en un ‘expressway’ de dos sentidos y un solo carril.
El diagnóstico fue leucemia mieloide aguda, con una mutación rara llamada inversión del cromosoma 3.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Las avenidas del Vedado aún conservan su traza racional, su serenidad de barrio pensado para la vida burguesa. Pero esas líneas sostienen otra historia.
El costo de mantener al hombre más rico del mundo a su lado está aumentando para Donald Trump.
Archivos secretos de Hamás revelan una amplia vigilancia sobre los palestinos en Gaza, dejando al descubierto una red que controlaba la actividad política, las redes sociales y las vidas privadas.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
María Elena Hernández Caballero (La Habana, 1967) es poeta y narradora. Entre otros títulos, ha publicado la novela ‘Libro de la derrota’ y el libro de cuentos ‘Tres metros cuadrados de Purgatorio’, ambos por la editorial Hypermedia.
Tanto los servidores públicos del ámbito cultural como la ciudadanía en general se encuentran sin mecanismos reales de protección, evidenciando un deterioro estructural que trasciende lo sanitario y revela fallas profundas en la responsabilidad estatal de cuidado.
La cultura oficialista cubana ha servido como
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
“Me interesa saber que, cuando voy a ver una obra de teatro experimental, no la encontraré en mi móvil, ni en Netflix. Sé que tengo que estar allí. Es revolucionario, porque me obliga a salir de mi casa”.
Músico, poeta y loco, hasta el momento en que logró hacerse profesor freelance de español e inglés en Bélgica. Cuentapropista de toda la vida. Siempre trabajando, como hace quien quiere progresar. Como hacen los emigrados. Ese es Ahmed.
Por su producción artística y su activismo en favor de los derechos de las minorías, Regina José Galindo se ha convertido en una de las más reconocidas artistas contemporáneas. Su voz ha sido la voz de miles de casos de violencia y violaciones de derechos humanos. Conversamos con ella, hoy, en Hypermedia Magazine.
Se ha matado por el hijo que tuvo su mujer el mes pasado. El bebé no debe ser suyo, porque salió bastante negro.
“Quiero presentar mi lista personal de las películas que cumplen 50 años en 2024, no solo atendiendo a su relevancia en la actualidad sino también a su carácter de documento histórico”.
Con la misma prontitud con que el escultor italiano Enzo Gallo Chiapardi modeló el busto dedicado a Fidel Castro, tuvo que desparecerlo de la faz de la tierra.
Desde las antípodas de esa zona decadente donde la pintura ha dejado de ser un medio expresivo para convertirse en una pigmentación debilitada y vergonzosa.