Los Castros deben ser eliminados en masa, como clase, como tipo, como categoría, como tara, como trademark.
Los Castros deben ser eliminados en masa, como clase, como tipo, como categoría, como tara, como trademark.
Imagino la sonrisa cómplice de los lectores aprensivos, el pasmo censor y el melindre que estas viñetas íntimas causarán en los guardianes de la moral.
Un país, como una ecuación, no se resuelve con consignas sino con condiciones.
El ODC rechaza la conversión de demandas éticas en amenaza, así como el fortalecimiento de la denuncia “mercenarista” contra acciones cívicas necesarias en la memoria nacional cubana.
¿Y si El Químico es un invento más del régimen para tener entumecido el pensamiento de la juventud?
El pueblo de Cuba, esforzado y honesto, no olvidará nunca la mano amiga que nos acompañe en la liberación del yugo que hoy nos somete.
Estos monstruos devienen víctimas despavoridas en cuanto se enfrentan a la perversidad de la rutina.
Después del colapso y los crímenes del colapso, será impensable llamarse de izquierdas en la cuna de la izquierda latinoamericana.
Hay una certeza en el biógrafo: vida y escritura están llenas de interconexiones, pero no pueden fundirse totalmente.
Encuentro a una pareja. Agitan un cartel rústico donde se lee «Alligator Auschwitz». Todo está tan húmedo y seco, my President, que por primera vez creo que tienen razón.
“Por pura coincidencia, he estado leyendo a Fina García Marruz durante este mes en que se cumplen dos años de su muerte. Leyendo unas cartas suyas a Julián Orbón”.
Tanto los servidores públicos del ámbito cultural como la ciudadanía en general se encuentran sin mecanismos reales de protección, evidenciando un deterioro estructural que trasciende lo sanitario y revela fallas profundas en la responsabilidad estatal de cuidado.
Una obra radiográfica de una existencia plagada de vacíos, de espasmos: sus lienzos son un flashback del pasado que aún nos persigue.
La vida de Dulce María Loynaz revela cómo su poesía anticipó el silencio, la soledad y la pérdida que marcarían su destino.
Esta entrevista forma parte del libro en proceso de preparación ‘Voces imprescindibles: autores cubanos del siglo XXI’.
Votar contra Trump es la decisión honorable de cualquiera que se defina como conservador.
Payá, reconocida por su defensa de la democracia en Cuba, acompañará a Giménez con el objetivo de destacar la grave situación de los derechos humanos en la isla.
Nikki Haley pondrá fin a su carrera presidencial tras el triunfo de Trump en el Supermartes, pero, de momento, no le concede su respaldo.
«Videopoema» de Carlos Augusto Alfonso, continuación del proyecto titulado Fundamento Caín, homenaje audiovisual a Guillermo Cabrera Infante. En palabras del autor: Todo Fundamento Caín es un tratado no convencional, es el echar de menos. […] Oigan como suena, depredador, sientan como siento mi Nash entero .
La represión en Cuba mantiene a 18 artistas en prisión, muchos enfermos. Nuevas condenas evidencian la criminalización del disenso.
En nuestras latitudes, tales maravillas botánicas son hijas del descuido y la desidia, que no del esfuerzo mancomunado o la mano de obra esclava.
Vivimos en un limbo sin derechos legales, con condenas más duras en muchos casos que las impuestas a los asesinos.
“No estoy muy segura de ser una poeta cubana, aunque haya nacido en Cuba y la comunidad de poetas cubanos de Miami me haya adoptado como una de los suyos sin cuestionarse demasiado mi pertenencia”.
«Abreu es uno de los escritores más interesantes, imaginativos, libres y estilizados del hoy literario en nuestra lengua, que ya en su caso decir cubano es decir poco».
Una entrevista con Juan Abreu
Una entrevista con Javier L. Mora:
«Conocí al párroco Mora a la salida del estadio. Industriales había vapuleado a los borrachos de Santiago y estábamos cabrones. El flaco profería ofensas contra Vargas y el Estado. Aún no lucía el espendrú ni se había retirado al Vaticano.
Todo lo que tenía alguna relación con La Hora de Cuba fue puesto bajo la lupa agresiva de esa cosa llamada Seguridad del Estado. Especialmente mi esposa, mis padres, y colaboradores muy cercanos del proyecto, como Sol García e Iris Mariño, sufrieron con más fuerza la represión.