La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
La crisis energética no solo revela vulnerabilidades estructurales acumuladas, sino que también expone la fragilidad del ecosistema cultural.
La verdadera tragedia consistía en que la soberanía cubana quedara subordinada nuevamente a decisiones tomadas indirectamente desde Washington.
El plato fuerte puede ser una buena mamada, meter un dedo en el culo, un dildo a esos que tienen fantasías, dar un beso de tres, ponerle el bollo en la cara y que otro cliente haga de espectador.
El Lezama novelista debe ser leído desde una perspectiva proustiana; el Lezama ensayista dialoga creativamente con Sainte-Beuve.
El West New York Cultural Center ya tiene programados conciertos, películas, teatro, presentaciones de libros, lecturas de autores y traductores.
Empujar al grupo de teatro El Ciervo Encantado fuera de la protección institucional para darle caza en la manigua.
Muchos años gritando llevan los padres, madres, hijos e hijas de los presos políticos que llenan las cárceles en Cuba.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
El descubrimiento fue involuntario, como la aparición de una isla con vegetación rosa, verde, naranja y celeste que aparece en el medio del océano sin figurar una sola coordenada en el mapa.
Se va a relanzar la novela de Miguel Coyula, ‘Mar rojo, mal azul’. Meses atrás, se reestrenó ‘Cucarachas rojas’. Asimismo, Lynn Cruz ganó el año pasado el premio Franz Kafka con ‘Crónica azul’.
Si hay un proceso interesante en las artes visuales en Cuba, es la evolución de la representación plástica de la figura y presencia social del negro.
El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
La Isla de los Palestinos en el Golfo de América: Gaza convertida en balneario y Cuba en un condado de Florida.
Es agosto y el sol del mediodía seca la sabana con una luz blanca. El último vagón del tren se aleja por las vías.
Irán se enfrenta a un doble reto sucesorio tras la muerte del presidente Raisi, lo que plantea interrogantes sobre el futuro liderazgo en medio de los conflictos regionales y el malestar interno.
EE.UU. deporta al teniente Pedro Naranjo a la Venezuela de Maduro, encendiendo la polémica sobre la postura de la administración ante los solicitantes de asilo.
La Universidad Carolina se convirtió en una escena de caos, cuando David Kozak empezó a disparar en los pasillos y las aulas, dejando tras de sí 14 muertos y 25 heridos.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
Cuando uno grita “¡Libertad!” no está pidiéndole a algún tirano que, por favor, le permita ser libre. Está diciendo: “Soy libre y viviré así, aunque usted trate de impedirlo”.
Un ciudadano de nombre J. en la Cuba socialista de los años 70 le pide a un agente de la Seguridad del Estado que le permita entrar a través de una puerta que conduce a la ley (qué es la ley, no se sabe).
“La gente de la Generación Cero le dio la vuelta a los temas realistas: se habían explotado tanto que, para ellos, ya era más atractivo imaginar un futuro distópico. Cualquier cosa que no fuera la realidad. Como yo misma hago a veces”.