Nada tendría la menor relevancia si Ben Rhodes no representara a un sector del electorado estadounidenses al que tú, hipócrita lector, perteneces por capricho propio.
Nada tendría la menor relevancia si Ben Rhodes no representara a un sector del electorado estadounidenses al que tú, hipócrita lector, perteneces por capricho propio.
Estados Unidos necesita una presencia militar permanente en el Caribe capaz de vigilar las actividades que se originen en Cuba o transiten a través de ella.
‘¡Cobarde, mírame, dale! ¡Mídela ya!’. Medir o no medir, esa era mi cuestión.
“Solo durante un breve tiempo puedes permitirte no entender nada en un lugar nuevo. No desperdicies la oportunidad de que las verdades, grandes y pequeñas, irrumpan de pronto ante ti”.
Vivieron vidas paralelas, asesoraron a presidentes y cambiaron el curso de la Guerra Fría. ¿Cómo orientarían hoy a Estados Unidos?
El Hotel Nacional de Cuba estaba destinado a ser la expresión de la identidad nacional y la soberanía de la isla tal y como las concebía el machadato, nombre dado a la presidencia de Gerardo Machado y Morales.
“Aquí había un escenario de acción vital. Un lugar donde podía ocurrir cualquier cosa. Aquí había un lugar donde algo ocurriría sin duda. Aquí podría dejar mis huesos”.
Alma extranjera, alma inadaptada, alma herida, alma enferma, alma trasladada, alma traslúcida, alma discursiva, alma endemoniada, alma rabiosa, alma feroz, alma ida del cuerpo.
Leídos desde el prisma de Hannah Arendt, ambos argumentos resultan necesarios, pero ninguno basta por sí solo.
Para la exangüe población cubana, la muerte podría ser menos cruel que la prolongación indefinida de la vida.
Después del colapso y los crímenes del colapso, será impensable llamarse de izquierdas en la cuna de la izquierda latinoamericana.
De ahí el título escogido para el libro, que fija la posición enunciativa: se escribe desde la admiración y la desesperanza.
Ahora, el mal no irrumpe: está integrado y forma parte del tejido de la realidad que habitamos.
Los 250 años de Estados Unidos eran equivalentes a los cero años que los cubanos hemos vivido en democracia.
“Cada vez se oye más a la gente decir: ‘Acabemos con esto de una vez. Si tiene que pasar, que pase mañana’”.
Pasaron 130 años de la Reconcentración para que Cuba tenga que vivir una situación de alarma humanitaria similar.
La película real no podía competir con la película imaginaria que había vivido dentro de mí durante décadas.
Apuestan por cualquier régimen, no importa cuán atroz pueda ser, que le sirva de contrapeso a Occidente.
Tres años y medio después, la guerra en Ucrania no se detiene. Putin sigue convencido de que puede ganar. ¿Pero es cierto?
Yindra Elizástigui (Madre cubana, 50 años). Su hijo, Luis Robles, cumple presidio político por manifestarse pacíficamente en las calles de La Habana.
Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey, Cuba, 1984) es poeta, narradora y dramaturga. “53 noviecitas” es su columna semanal en ‘Hypermedia Magazine’.
Yaya Panoramix (Santiago de Cuba, jueves 26 de diciembre de 1985) es hija de un guardaespaldas, nieta de un coronel, pero no tuvo ningún privilegio, puntualiza. Más que influecer, se define como “simplemente foquera”.
La Isla es necesaria como signo. Su transformación real pondría en tensión esas narrativas.
Hay que seguir sacando la basura de debajo del tapete donde la ha mantenido escondida el macabro gobierno cubano durante siete décadas.
Instituto Cervantes de Nueva York: un centro cultural panhispánico, abierto al diálogo, al debate y a los temas contemporáneos.
Un cineasta que pinta, un pintor que filma: deconstruir la utopía, ver al hombre nuevo como un objeto casi sin forma.
“Era rechazo. Tiene que ver con esas máscaras que nos ponemos. No decimos las cosas como son. Hay palabras que tenemos dentro y que no tenemos el valor de decir”.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Restaurar el imperio, con tecnócratas al mando. Transformar el Estado en una startup. Curtis Yarvin quiere poner fin a “el fallido experimento democrático de los dos últimos siglos”.
La política de Trump sobre Ucrania parece errática y enigmática. Pero podría estar siguiendo una estrategia muy precisa, formulada por Curtis Yarvin.