“Lo que se nos pide que aceptemos es que, cuando conducimos, lo que vemos no es la realidad. Pero entonces, ¿qué es?”.
“Lo que se nos pide que aceptemos es que, cuando conducimos, lo que vemos no es la realidad. Pero entonces, ¿qué es?”.
El libro existe en las imágenes de una docena de grupos de Telegram y WhatsApp: El Pingario Nacional.
Aquella muchacha llegada desde un central azucarero terminaría convirtiéndose en uno de los rostros más conocidos del cine popular europeo.
Las fronteras entre la ficción de Panem y la realidad de Cuba comienzan a desdibujarse.
La soberanía, esa ficción política que distinguió lo humano de lo animal, se ha desvanecido.
A veces me pasa algo extraño, quizás tenga relación con soñar despierta: me inserto en las pinturas de David Hockney.
Era como estar en esa ración minúscula de luz sin paisaje, donde todo alrededor se había quedado completamente a oscuras.
Una escuela en lo último de la Sierra Maestra a la espalda del Pico Turquino. Esa sigue siendo la etapa más feliz de mi vida.
No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
En una época obsesionada con volcar la inteligencia en producción masiva, Bobi introduce la sospecha de que la obra terminada puede ser un estorbo.
Ir hacia las locaciones donde están ministerios, entidades gubernamentales, sedes municipales, ya sean del Poder Popular o del Partido Comunista.
Una ciudad sensual y herida, exuberante y decadente, donde cada personaje parece avanzar lentamente hacia una forma inevitable de destrucción.
Los títeres sin legitimidad de un régimen que dilapidó todos los recursos de Venezuela son incapaces de salvar a ninguno de los venezolanos.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
La inmigración ha sido un elemento clave para el dinamismo económico y cultural de los Estados Unidos desde su fundación.
Pero su expansión global, la resistencia que pueda encontrar o la posibilidad de que inspire una contrarrevolución ya no dependen de él.
En este episodio hablamos sobre la contratación de cubanos para combatir en el ejército ruso, del uso totalitario del lenguaje, de una frutería de “mercenarios” en Miami y desde la ciencia, sobre la enfermedad más mortal y más desconocida que afecta al hombre.
En Cuba se quedaron los apagones, las colas, el perrito con espaguetis, los hospitales sucios, los insatisfechos, los presos, las tiendas en MLC, la factura de la luz, la ‘Mesa Redonda’ y Rubiera dando el parte meteorológico.
La cualidad de “objeto finito” que se le brinda al archivo digital ha permitido que surjan mercados para ello.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, la persona de contacto cubana en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, habla con el periodista de inmigración y política de CBS News, Camilo Montoya-Galvez.
“Se ha hablado mucho de las ruinas de La Habana y ahí siempre me gusta marcar una diferencia: no son ruinas; son escombros. Las ruinas son bellas y altivas, los escombros son deshechos”.
Nosotros no podemos regresar. Estoy amenazado con prisión y de muerte. Si llego a Cuba me van a estar esperando en la escalerilla del avión y de ahí me van a abrir un proceso legal para encarcelarme por más de treinta años.
‘Dios en las cárceles cubanas’ es un fragmento del horror oculto tras la desinformación y el miedo como instrumentos de dominación.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Un año después, los expertos evalúan el conflicto entre israelíes y palestinos.