Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Quienes emigramos pasados los setenta años no vamos tras ningún sueño, sino para salir de una pesadilla.
Como muchas otras dependencias públicas en Cuba, se ven directamente afectadas por la reducción del presupuesto estatal y la inflación general que menguan de manera directa su capacidad ejecutiva.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
WSJ: “La entrevista del líder ruso con el ex presentador de Fox News se convirtió por momentos en una larga lección de historia”.
La sociedad necesita clasificarte porque, si no te clasifica, se le desordena el almacén. Y no hay nada que asuste más a una institución que un almacén desordenado.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
“¿Cómo no voy a alzar mi voz ante un sistema político que niega la existencia de Cristo?”
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
¿Qué están buscando, pues, los médicos? ¿Sospechan que la leucemia de monsieur Cortázar no es exactamente una leucemia sino esa nueva enfermedad que ataca al organismo con una crueldad desconocida?
Esa chica sería yo en los sesenta, una piedra rasposa y contestataria. Lástima que nací en el lugar equivocado.
La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
Este análisis del Programa de Economía y la Cátedra Scholl de Empresa Internacional del CSIS desglosa los anuncios arancelarios del 2 de abril realizados por la Casa Blanca.
Un grupo de expertos vinculado al Kremlin propone una explosión nuclear “demostrativa” para disuadir a Occidente de armar a Ucrania.
Las sanciones occidentales han dado lugar a una economía sumergida mundial, en la que China ocupa un lugar central, comerciando con productos sancionados y socavando los esfuerzos de Estados Unidos.
Samuel Riera (1978) es artista y director del espacio de Artes Visuales Riera Studio, desde el que promueve a artistas sin vínculo con las instituciones oficiales cubanas. Creó el Art Brut Project Cuba en 2013.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
Hacemos responsable a la directiva del centro penitenciario Combinado del Este por cualquier acción vejatoria contra el periodista y artista Ángel Cuza.
Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
“Una botella que flota como una isla, un mensaje que necesita ser leído o escuchado y una mano poderosa que evita, maniobrando a su antojo, que este mensaje llegue a algún destinatario. La ecuación aquí está clara, ¿verdad?”.
Tres generaciones confluyeron en Imaginary Habitats: la exposición de Ismael Gómez-Peralta, Norlam de León y Andy Astencio en el Miami Hispanic Cultural Art Center. Una muestra de este tipo es siempre un guiño a la identidad múltiple. De esa inquietud surge mi propuesta de conversar con ellos.
“Yo me siento una mujer muy fuerte. Primero, porque siempre he sido así, y segundo, porque he vivido en una dictadura y tuve que esforzarme mucho para poder salir de ella. El hecho de ser más pobre que la mayoría me obligó a trabajar el doble para poder alzar mi voz mediante la música”.
La policía aprovechaba la ausencia de Reinaldo Arenas para desaparecerme asesinado de alguna forma.
‘Tardes de soledad’ es más drag que La Plexy. ¿Qué digo? Es más drag que la Puppi Poison.
Una Cuba cubierta de harapos pintorescos, poblada por sujetos serviles, desesperadamente xenófilos, humildes al borde de la miseria y siempre listos a gritar ‘¡Bienvenido, Míster Marshall!’
Alguna vez se habló de una visita a Cuba, pero eso nunca se concretó, aunque su hermano, de profesión novelista, sí llegó hasta acá.