Cuba debe resistir la tentación de saltar del centralismo burocrático a una forma dura y socialmente desconectada de capitalismo.
Cuba debe resistir la tentación de saltar del centralismo burocrático a una forma dura y socialmente desconectada de capitalismo.
Desde que salí de Cuba no he hecho otra cosa que atisbar templos imponentes.
Apuestan por cualquier régimen, no importa cuán atroz pueda ser, que le sirva de contrapeso a Occidente.
Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Identidad, familia, género, sexo, utopía socialista y desencanto desde la ficción especulativa o la crítica literaria relacionada con los subgéneros.
“Por mucho que los grandes medios y la izquierda me desprecien y desestimen, el establishment republicano me desprecia y desestima aún más. Me odian”.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
La postura oficial del gobierno cubano es inequívoca: resistir, indefinidamente.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
Un puente tendido entre la desesperación occidental y la serenidad oriental, entre la mente que se fragmenta y el alma que se vacía para renacer.
Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Las avenidas del Vedado aún conservan su traza racional, su serenidad de barrio pensado para la vida burguesa. Pero esas líneas sostienen otra historia.
Solo una transición gradual —no un cambio de régimen por la fuerza— puede restaurar la democracia en Venezuela.
El costo de mantener al hombre más rico del mundo a su lado está aumentando para Donald Trump.
Archivos secretos de Hamás revelan una amplia vigilancia sobre los palestinos en Gaza, dejando al descubierto una red que controlaba la actividad política, las redes sociales y las vidas privadas.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
María Elena Hernández Caballero (La Habana, 1967) es poeta y narradora. Entre otros títulos, ha publicado la novela ‘Libro de la derrota’ y el libro de cuentos ‘Tres metros cuadrados de Purgatorio’, ambos por la editorial Hypermedia.
Tanto los servidores públicos del ámbito cultural como la ciudadanía en general se encuentran sin mecanismos reales de protección, evidenciando un deterioro estructural que trasciende lo sanitario y revela fallas profundas en la responsabilidad estatal de cuidado.
La cultura oficialista cubana ha servido como
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
“Me interesa saber que, cuando voy a ver una obra de teatro experimental, no la encontraré en mi móvil, ni en Netflix. Sé que tengo que estar allí. Es revolucionario, porque me obliga a salir de mi casa”.
Músico, poeta y loco, hasta el momento en que logró hacerse profesor freelance de español e inglés en Bélgica. Cuentapropista de toda la vida. Siempre trabajando, como hace quien quiere progresar. Como hacen los emigrados. Ese es Ahmed.
Por su producción artística y su activismo en favor de los derechos de las minorías, Regina José Galindo se ha convertido en una de las más reconocidas artistas contemporáneas. Su voz ha sido la voz de miles de casos de violencia y violaciones de derechos humanos. Conversamos con ella, hoy, en Hypermedia Magazine.
Se ha matado por el hijo que tuvo su mujer el mes pasado. El bebé no debe ser suyo, porque salió bastante negro.
“Quiero presentar mi lista personal de las películas que cumplen 50 años en 2024, no solo atendiendo a su relevancia en la actualidad sino también a su carácter de documento histórico”.
Con la misma prontitud con que el escultor italiano Enzo Gallo Chiapardi modeló el busto dedicado a Fidel Castro, tuvo que desparecerlo de la faz de la tierra.
Desde las antípodas de esa zona decadente donde la pintura ha dejado de ser un medio expresivo para convertirse en una pigmentación debilitada y vergonzosa.