Ortega ha sido el maestro de su generación, aquel que sacó a Hispanoamérica de su provincianismo, inyectándole ideas novedosas.
Ortega ha sido el maestro de su generación, aquel que sacó a Hispanoamérica de su provincianismo, inyectándole ideas novedosas.
Ningún organismo puede vivir eternamente en alarma sin pagar un precio fisiológico y emocional.
Un sitio diminuto que existe a pesar del país, del olvido, de las carreteras imposibles.
Una sociedad fallida necesita y hasta exige cuerpos útiles, productivos, medibles.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
El otrora guerrero zen aparece como una suerte de guerrero zombi en Miami.
Al coincidir con otra criatura viviente, nuestras opciones son la confrontación o el escape.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
“Lo que verdaderamente define a Oswaldo y Alexei es su coraje, su inquebrantable compromiso con la justicia y la libertad. Son héroes no por cómo murieron, sino por cómo vivieron y por el legado de resistencia que nos dejan”.
“Interesa, sobre todo, fijar la imagen de ese joven poeta iconoclasta que aprovecha todas las oportunidades para hacerse visible y se mueve con libertad entre ‘los pajes, los comunistas y los sultanes’”.
Para la ministra de Trabajo y Seguridad Social en Cuba, la vida se resumía a eso: una fiesta de disfraces.
Ucrania enfrenta una dura disyuntiva: poner fin a la guerra y arriesgarse a ceder territorio, o continuar la lucha y asumir mayores pérdidas materiales, humanas y territoriales.
Gigante por lo acendrado y pulcro de su escritura en prosa y gigante por su estatura física, se dice que José Enrique Rodó medía casi dos metros de quijotesca figura y desgarbo.
“Cuba fue el más importante referente para el régimen de Rafael Leónidas Trujillo promover la música comercial a través de ‘night clubs’ y de la radio”.
The New York Times: “Los demócratas tienen la obligación política de elegir al candidato con más probabilidades de ganar. Esto se convierte en una obligación moral”.
El presidente de EE.UU., Joe Biden, y el de México, Andrés Manuel López Obrador, hablan de migración en medio de tensiones por supuestas acusaciones de la DEA contra el mexicano.
5.473.305 ciudadanos están registrados para votar, incluidos los que están fuera del país a través de 81 centros de votación internacionales y un sistema de voto electrónico.
‘Maniac’ es una serie psicológica con elementos de humor negro que está basada en la producción noruega del mismo nombre.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Miami representaba para él la Cuba a la que nunca pudo volver desde que Fidel Castro lo expulsara luego de la publicación de su libro ‘Fin de siglo en La Habana’.
La Revolución Cubana, eso que se entiende desde la alquimia historiográfica oficialista como un tiempo capsular de consumación teleológica, trajo consigo al Estado de las tinieblas.
La Brigada 2506 contaba con una élite de las fuerzas aéreas cubanas (compuesta por expilotos de la Marina de Guerra, Fuerza Aérea y Ejército, y también jóvenes pilotos cubanos asimilados por la Fuerza Aérea norteamericana). Entonces, ¿por qué en esta operación pilotaron aviones casi obsoletos, dados de baja tras la Segunda Guerra Mundial?
‘Veritas’, un documental de Eliecer Jiménez Almeida sobre los hechos acaecidos en torno al 17 de abril de 1961.
Las obras de Enrique Silvestre son filigranas de sus ensoñaciones. Él es un soñador de imágenes, alguien que crea para conjurar la melancolía al suspender el tiempo.
Conocí a Alexis Díaz de Villegas en el noveno piso del Teatro Nacional. Más bien conocí a su personaje Segismundo, de ‘La vida es sueño’. “Qué sujeto tan extraño”, me dije. No parecía humano. Era un animal. Un felino.
A Mike Porcel no le permitieron la salida hasta finales de los años 80. Para su persona se reservó el rechazo y escarnio generalizados. Era otra manera de la embestida gubernamental para humillar la personalidad de una figura pública.