Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Hoy la oposición venezolana carece de una estructura de gobernanza efectiva que le permita conducir, por sí sola, una transición política inmediata.
La intensidad de Yuyo Sebey consigue una mezcla interesante entre Maikel Osorbo, Ricardo Arjona y algún cantante de baladas.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
El Catastrófico Hundimiento no deja otro espacio que el del revoloteo por las palabras. Y sin embargo…
Un libro necesario que desarma las estrategias aniquiladoras del patriarcado universal y los tótems ideológicos del discurso feminista internacional.
Llegó la hora. A la dictadura cubana le toca su fin. Sin peros, sin excusas ni pretextos. Sin pactos de ninguna clase. Váyanse ya, piérdanse.
Ciertas formas de vida, donde la arbitrariedad se institucionaliza y el acceso se convierte en privilegio.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
Fina García Marruz nos ha dejado un libro sobre la República, mucho más hondo, original y brillante que las memorias noveladas escritas por su esposo, Cintio Vitier.
Los Van Van no hicieron nada para contrarrestar los compases de la censura. Al contrario, edulcoraron el horror con su tumbaíto. Con azuquita autóctona hicieron invisibles a las víctimas de la dictadura.
En 1959 Cuba no buscaba ni necesitaba ʻtrascenderʼ el sistema capitalista.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Otaola y otros que quieren ver la Isla arder están a 90 millas de distancia, mientras exhortan a los que estamos aquí a poner el muerto.
Cuando utilizo los diminutivos, siento lo frágil de aquellos días. La dosis de melancolía que acompaña mis momentos de plenitud.
Irán estrecha sus lazos con Latinoamérica y
A pesar de la presión internacional, las autoridades israelíes siguen resueltas en su misión de neutralizar a Hamás, en represalia por el atentado del 7 de octubre.
¿Cuánto pesó en su deslealtad a Estados Unidos, el pasado de Víctor Manuel Rocha?
“Si alguno de estos militantes conmovidos por la experiencia de “lo cubano revolucionario” se aventurara a preguntar o criticar más allá de la ruta establecida, sería expulsado y vetado en el país”.
Cualquier cubano que abra los ojos ante la opresión de la dictadura es una razón para celebrar.
Mi tío, Herminio Pérez, lo dio todo por la Revolución, hasta la vida. En realidad, si me da por ponerme específica, la Revolución le reventó la vida a patadas.
La administración cultural se ha apoderado del término cubano y lo ha allegado a otro término: Revolución. Como si lo cubano fuera algo que solo le pertenece a la Revolución. Otra tontería malsana. Lo cubano pertenece a la historia de la nación, no solo a la Revolución. La nación es inclusiva, expansiva, y lamentablemente la Revolución (o los administradores que la representan o dicen representarla) ha demostrado ser excluyente y centrípeta de una forma nociva.
Una dramaturgia documental desde sus variantes de veracidad histórica, simulación de la historicidad, verdad fragmentada y observación participante.
Empecé a preocuparme. Puse un post en mi muro de Facebook. “¿Alguien sabe si le ha pasado algo a Carlos Urdanivia? Íbamos a rentarle unas armas para ‘Corazón azul’, pero no supimos más de él”.
En ‘Corazón azul’, no hay ilusiones: la bala puede alcanzarte en cualquier momento y salir de la nada, no necesariamente desde un uniforme, sino también desde el pensamiento de un vecino sentado en un banco.