Las redes de corrupción de la Unión Eléctrica.
¿No es Guanche el primer vendedor de la viabilidad del socialismo en “una Cuba que es sociológica y culturalmente poscomunista desde hace rato”?
¿Usted cree que allí hay sentimientos, compasión, decencia, empatía? Claro que no: su única preocupación es sobrevivir y hacer que los suyos sobrevivan.
Narrar Miami implica aceptar que ninguna historia la agota. Cada intento de fijarla deja zonas en sombra.
Pedir una existencia libre de riesgos es pedir algo completamente imposible, mientras que la búsqueda por minimizarlos sigue siendo la principal motivación del progreso humano.
Los cubanos sobremurientes salimos de una dictadura para entrar en otra mucho más decadente y perpetua.
La nostalgia no es algo enfermizo e inútil. Es un instrumento para la sanación, un escape cuando no vislumbramos lo que nos asecha.
La Habana entregó a Nicolás Maduro para que la Revolución Cubana pudiera sobrevivir a Donald Trump.
La ciencia estadounidense, con toda su grandeza, también enseña eso: el conocimiento puede producir justicia o administrarla tarde.
La Habana es su cielo y este no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad.
“Esos no son los Estados Unidos que soñamos, ese no es el país de las oportunidades. Ese es el país del miedo, de la cacería, de la sospecha permanente”.
me dicen que no piense en eso pero no puedo evitar pensar en la finitud de la vida no puedo evitar pensar a esta altura de la madrugada no puedo evitar pensar en que nada hay en mí que me ampare de la omnipotente ruleta de la fatalidad
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Han sepultado la historia objetiva bajo toneladas de propaganda, negando a los cubanos el derecho a conocer su propio pasado.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
El experto de Crisis Group, Phil Gunson, explica las causas de la disputa, su reciente recrudecimiento y la posibilidad de que derive en violencia.
Este análisis del Programa de Economía y la Cátedra Scholl de Empresa Internacional del CSIS desglosa los anuncios arancelarios del 2 de abril realizados por la Casa Blanca.
Abraham Rivera (cubano de la generación de los 60) es humorista gráfico. Vive exiliado en Israel.
Andrés Isaac Santana es crítico, ensayista, escritor y comisario de exposiciones. Autor de varios libros sobre arte cubano y latinoamericano, entre ellos de la antología ‘Lenguaje sucio: Narraciones críticas sobre el arte cubano‘, editada en 2 volúmenes (Tomo I y Tomo II) por la editorial Hypermedia.
Ramón Fernández-Larrea es poeta, humorista, guionista de radio y televisión. Ha publicado con Hypermedia el libro ‘Cuba a la carta‘, del que ya anunciamos su segundo volumen: ‘Cuba a la carta 2’.
La injusticia pertenecía al pasado, los regímenes que castigaban la palabra y los hechos eran siempre los anteriores y el presente quedaba fuera de esa lógica.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Si el Gobierno no comienza desde ya una reforma agraria profunda, se enfrentará a una hambruna sistémica que desestabilizará el orden social de manera irreversible.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
“Ejercer el periodismo independiente en Cuba supone una precariedad permanente, que comporta la exclusión, el asedio y la falta total de garantías legales”.
“Me interesa saber que, cuando voy a ver una obra de teatro experimental, no la encontraré en mi móvil, ni en Netflix. Sé que tengo que estar allí. Es revolucionario, porque me obliga a salir de mi casa”.
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.