Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
“El resultado de la rebelión sin duda enseñará a los españoles la necesidad de mantener la isla bajo estricta regla militar”.
“Los humanos son capaces de antropomorfizar objetos inanimados cuando les conviene emocionalmente y deshumanizar seres conscientes cuando les conviene instrumentalmente”.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
La postura oficial del gobierno cubano es inequívoca: resistir, indefinidamente.
The New York Times: “Los votantes descontentos con el rumbo del país lo convirtieron en un vehículo de su rabia”.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
El Catastrófico Hundimiento no deja otro espacio que el del revoloteo por las palabras. Y sin embargo…
Un libro necesario que desarma las estrategias aniquiladoras del patriarcado universal y los tótems ideológicos del discurso feminista internacional.
Llegó la hora. A la dictadura cubana le toca su fin. Sin peros, sin excusas ni pretextos. Sin pactos de ninguna clase. Váyanse ya, piérdanse.
Empezó por un tuit. Yo había posteado algo predeciblemente de extrema izquierda y a favor de la Revolución Cubana.
“El disparate es el auténtico motor de cambio, el puñetazo infantil del cual se desprenden los grandes progresos de la Humanidad”.
El criterio dominante conecta la Resolución 61 con una “arquitectura” de control estatal que limita el derecho a filmar a un privilegio administrativo.
Una transición democrática hacia el Estado de derecho y la economía de mercado todavía puede ser abortada por el castrismo.
Trump está preparando las condiciones para una escalada con un objetivo claro: asegurar el dominio total de Estados Unidos sobre su hemisferio.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
Alejandro Taquechel (La Víbora, Cuba, 1982) es fotógrafo. Su obra investiga la huella poscomuista. Vive exiliado en Miami.
“Sus ensayos y artículos de opinión han aparecido en ‘El Nuevo Herald’ de Miami y en ‘Letras Libres’ de México, lo que, unido a su obra poética, lo ha establecido como una de las principales voces cubanas de nuestro tiempo”.
Néstor Díaz de Villegas ha publicado en Hypermedia, el volumen de crítica cinematográfica ‘Para matar a Robin Hood‘.
Guennady Rodríguez es jurista y comunicador. Analiza la realidad cotidiana desde sus espacios ’23 y Flagler’ y ‘El trapiche’.
En la Cuba actual, con tantas urgencias en la vida cotidiana de los vivos, la conservación de los cementerios pareciera que es cuestión para otro momento.
La superación de la crisis cubana requiere de la reconstrucción de una esfera pública que permita el debate y la participación ciudadana.
Un lugar adonde nadie haya escuchado nunca hablar de Fidel, Revolución, trabajo voluntario, Período Especial, reordenamiento monetario.
Esa fuerza innegable que ha tenido la cultura para resistir a tantos años de opresión y falta de libertades. Ha logrado escapar, adaptarse, emigrar, pactar, encontrar formas ingeniosas para eludir la censura.
“Trato de jugar con lo aprendido e imaginar cómo podría haber evolucionado la comida cubana de haber seguido siendo el nuestro un país normal”.
“No escribí un libro para que su trama durara tres meses. Yo escribí un libro para que con el paso del tiempo tú puedas leer y, mientras haya un inmigrante, una persona que se tiene que ir de su país por cualquier razón,este libro tiene sentido”.
“Nuestra falta de amor a la patria nos ha llevado a pactos de silencio, a no denunciar nuestra hambre, nuestra escasez de lo más básico”.
Se dedica a la artesanía, a “sus creaciones”, como les llama. Al menos, desde que perdió la pierna, en el 1980. Muleta bajo el brazo, con el Quijote a sus espaldas, entorna los ojos bajo el mismo sol que hace resplandecer sus peces de colores.
Mi tarea terminó y estos hijos de puta no acaban de sacarme. Si me vieras, Bertha, no me reconocerías. A los efectos, soy uno más, pero solo en apariencia —siempre lo tengo presente.
¿Acaso hay algo más melodramático que la memoria, que la facultad y la práctica diaria de recordar?
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.