Entra Donald Trump al Kaseya Center. Las cámaras lo siguen, el público aplaude… Y Martí se aparta de mi lado.
Entra Donald Trump al Kaseya Center. Las cámaras lo siguen, el público aplaude… Y Martí se aparta de mi lado.
“Camino arduo a través de uno mismo, senda hacia la claridad más cierta, no la solar sino la del espíritu que busca, que se busca”.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
Irán no bloquea la coerción estadounidense hacia Cuba; bloquea la ilusión de que esa coerción aún pueda convertirse libremente en un proyecto político maximalista.
No hay avances concretos, ni explicaciones claras, ni un horizonte definido.
Miles de personas acompañaron el féretro de Alexei Navalny en Moscú, junto a familiares, activistas y diplomáticos.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
“Esto es peor de lo que pensabas, Pablo”, piensa el ex eurodiputado Iglesias Turrión.
Por todo el mundo hay un montón de copias del ‘Homeless Jesus’ de Timothy Schmalz. En Cuba no hay. En Cuba hay bronces ambulantes.
Lynn Cruz es actriz, escritora y activista. Ha desarrollado su trayectoria en un terreno particularmente hostil: el de la creación independiente dentro de la isla. Vive en Cuba.
Su cuerpo se hincha. Tiene los ojos saltones, su piel es aindiada y sus cabellos rubios ahora son negros y lisos. Ella se toca el cuello y siente una papada. Es Diego Rivera.
Columnas publicadas por el escritor Julio Trujillo (1969-2025) en mayo y julio de 2024, en su sección “Entre paréntesis” del periódico ‘La Razón’.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
Esta entrevista forma parte del libro en proceso de preparación ‘Voces imprescindibles: autores cubanos del siglo XXI’.
La fuerza estadounidense no sacará a Maduro del poder, pero la diplomacia estadounidense quizá sí.
Cuba era un país donde la carrera de un pelotero no se decidía en el estadio Latinoamericano, sino en alguna oficina con aire acondicionado del PCC.
Trump endurece su política migratoria al deportar a presuntos miembros del Tren de Aragua sin juicio. Pero expertos cuestionan la amenaza real de la banda en EE.UU. y las pruebas del gobierno.
México se dispone a elegir este fin de semana a su primera mujer presidenta, con las candidatas Claudia Sheinbaum y Xochitl Gálvez compitiendo por romper las barreras políticas.
La reciente visita de funcionarios cubanos a instalaciones seguras del aeropuerto de Miami, forma parte de una lista más extensa de visitas y acercamientos entre Estados Unidos y Cuba.
Hugo García González es profesor de literatura, culturas y cine de América Latina en Western Washington University. Mabel Cuesta es profesora y crítica literaria, y trabaja en la Universidad de Houston, Texas. Son los editores de ‘Asintomática’ una antología publicada por la Editorial Hypermedia.
El ODC expone la paradoja de esta movilización diplomático-cultural que pretende representar a “todos los cubanos”, homogenizados bajo la horma ideológica del gobierno cubano.
El ODC muestra su profunda preocupación por la aproximación con Rusia a través de la cosmetización de la cultura.
“Censurar una revista da al traste con las ventajas que una actitud dialogante y abierta representa para la creación artística de cualquier país”.
“‘La Tinta’ fue y sigue siendo la primera revista cubana de arte corporal. Este es un término que proviene del arte conceptual y nos interesaba explorarlo desde sus modificaciones estéticas (tatuajes, escarificaciones, perforaciones)”.
No he tenido una relación en un plano artístico con la institución. (…) Mis películas solo se han exhibido en la Muestra Joven; incluso Caballos, (…) tuvo un inicio tormentoso (…): Yo trabajaba con una persona que tenía vínculos con el ICAIC y llamaron a esa persona y le dijeron: “Bueno, o esta película o el ICAIC”.
“El solo hecho de apreciar la obra de Nicolás Guillén Landrián tal y como él la concibió resulta impactante y llena de sentido tanto esfuerzo. Ya a nivel más personal, acercarse a su vida es constatar lo poco que nuestra política y nuestra cultura han aprendido de los errores del pasado”.
“Una protesta contra la dictadura autoritaria de un sistema anacrónico y contra el mundo libre y su demagógico discurso de ‘igualdad, libertad, fraternidad’”.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
Alguna vez se habló de una visita a Cuba, pero eso nunca se concretó, aunque su hermano, de profesión novelista, sí llegó hasta acá.
Lo cubano no como resignación, sino como llamada a la invención y el atrevimiento constantes.