Detrás de todo feminista aspaventero se esconde un misógino con espolones.
La única contrarrevolución en Revolución es ʻpirarse pa´ la pingaʼ de Cuba.
¿No es Guanche el primer vendedor de la viabilidad del socialismo en “una Cuba que es sociológica y culturalmente poscomunista desde hace rato”?
No tenemos por qué temerle al coco del macartismo, sino, más bien, mantener a raya el espectro del rojismo.
El informe confunde comunismo con antiamericanismo y da por hecho que la Guerra Fría no ha concluido.
Nadie, ni siquiera Bukele, sabe cómo acabará el experimento de El Salvador.
Una Rusia que se modernizara, que se volviera sin dramas hacia Occidente y los placeres de la vida ordinaria en una socialdemocracia, ¡qué pesadilla!
Sentirse cubano no obliga a sentirse menos español, ni sentirse español borra automáticamente lo cubano.
Aspiro a una vida utópica, solo posible si me convierto en monje. Pero ahí entonces la meta sería Dios, no la literatura.
Cuando tienes frente a ti a uno de esos patanes que parecen personas decentes y de gran lucidez y en verdad no son más que unos malhechores.
De ahí el título escogido para el libro, que fija la posición enunciativa: se escribe desde la admiración y la desesperanza.
Hoy se ha sustituido el halago por la diplomacia, la bravuconería por la negociación y, negando todo lo que Charlie Kirk representa: la imposición por la palabra.
Mirta Ojito se atreve a narrar desde un lugar más profundo: el del corazón humano herido por la historia.
Para usted, señor, la continuidad puede ser un eslogan político. Para muchos cubanos de a pie, es una sentencia de muerte.
La canción era tan contagiosa que comenzó a ser interpretada por otros músicos sin permiso de Wilson, quien tampoco la había inscrito.
“Prosa breve y sentenciosa, íntima y esquiva, que no deja de irradiar ternura”.
“Con Ava sentí que era la persona que yo estaba buscando, que la había encontrado”.
El “día” comenzó entre banderas heladas y cámaras expectantes. Trump regresaba al poder con la convicción de que aún tenía una misión pendiente.
TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
The Wall Street Journal: “En el ámbito doméstico, no es centrista. En el exterior, parece no estar preparada para los peligros que se avecinan”.
Enrique del Risco (La Habana, 1967). Escritor, historiador y humorista cubano exiliado. Autor de varios libros premiados internacionalmente. Promotor y miembro de la Academia de Historia de Cuba en el Exilio.
¿Quién es Adrián Pose?
¿Es cierto el poder que le atribuyen sus fieles? Si ese poder es cierto, ¿es tan poderoso como para conseguirle a Paolo De el carnet del Registro del Creador?
No. El espectáculo de Cuba en la web no es Andy Vázquez, José Martí o Luis Manuel Otero. Ni héroes ni artistas hombres. No.
¿Adónde ir si hubiera luz, con esas calles desoladas de gente y de transporte público?
El ODC aboga a favor de que la intelectualidad latinoamericana abrace una defensa sin adjetivos de los derechos humanos y la democracia.
En Virtudes, se grita. En Concordia, dos chiquillos se fajan a los piñazos. En Ánimas, se sobrevive.
Un pretexto para conocer en voz propia sobre los destinos del desterrado, el exiliado, el ausente, el censurado, el expatriado.
“El régimen de Putin es un grupo mafioso. Incluso por motivos formales. Tenga en cuenta que los miembros de esta mafia se casaron, se relacionaron a través de niños. Esto ya es un conjunto de clanes familiares”.
“La aceptación por parte del público no debe ser un fin, es algo que viene después, como un extra”.
“Nuestra falta de amor a la patria nos ha llevado a pactos de silencio, a no denunciar nuestra hambre, nuestra escasez de lo más básico”.
Llegados a Brasil, fuimos distribuidos por los estados. Una vez ubicados, los coordinadores controlaban casi toda nuestra vida. Ellos tenían personas que les informaban de casi todo, y nos exigían que llenáramos nuestras redes con propaganda socialista. Aquel que se atreviera a publicar algún tipo de reclamo, como por ejemplo el salario injusto que recibíamos, era desligado automáticamente de la misión.
El fin de Mais Médicos me sorprendió en Brasil y representó el inicio de mi libertad. Yo era una de esos miles de galenos cubanos que conformaron la brigada médica cubana en el gigante sudamericano. Ese día di el primer paso para decidir mi propio destino, mi propia vida.