Yaima Pardo pasó del audiovisual institucional al periodismo independiente, usando su formación para cuestionar el discurso oficial cubano.
Yaima Pardo pasó del audiovisual institucional al periodismo independiente, usando su formación para cuestionar el discurso oficial cubano.
Ir hacia las locaciones donde están ministerios, entidades gubernamentales, sedes municipales, ya sean del Poder Popular o del Partido Comunista.
Una ciudad sensual y herida, exuberante y decadente, donde cada personaje parece avanzar lentamente hacia una forma inevitable de destrucción.
“Párase sobre el mapamundi de la isla de Cuba y hace entrada por la puerta de Escorpión”.
¿Ha convertido Bukele a El Salvador en el país más seguro de América Latina o en un laboratorio autoritario donde la seguridad avanza a costa de la democracia?
La desintegración del orden internacional tiene una causa tan simple como profunda: los Estados-nación no caben en el espacio digital.
¡Pingaaa!, paren ya con la singá cancioncita de los cojones. Mira que somos aguantones, sí, en plural: yo soy otra aguantona más.
Los cubanos observamos el presente como si estuviéramos dentro de un mal sueño en el que intentamos hablar y lo que sale son los ecos de la voz del Comandante.
Mientras el Orgullo celebra que no necesitamos justificarnos, cierta ciencia aún parece empeñada en redactarnos un certificado de origen.
Cuba era la excepción geopolítica que desafiaba la lógica de la Guerra Fría, una poderosa metáfora de la posibilidad revolucionaria.
Cuba era el lugar donde el siglo XX podía dejar de ser Auschwitz. El comunis-mo tropical se ofrecía como antítesis luminosa del horror nazi.
Al coincidir con otra criatura viviente, nuestras opciones son la confrontación o el escape.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
El ausentismo yanqui es el auténtico responsable de estos 67 años de castrismo.
La ofensiva de Washington contra Cuba responde a una lógica de absorción: la preservación de parte de la élite que controla la isla, integrada a una red de inversiones estadounidenses.
Cuba era el lugar donde el siglo XX podía dejar de ser Auschwitz. El comunis-mo tropical se ofrecía como antítesis luminosa del horror nazi.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
La ofensiva de Washington contra Cuba responde a una lógica de absorción: la preservación de parte de la élite que controla la isla, integrada a una red de inversiones estadounidenses.
La solución trumpista resultó ser amistosa. Un acto de agresión justificado. ¡La amistad sin medida ni clemencia!
Durante casi 70 años, expulsar al régimen comunista en Cuba ha sido un sueño no realizado para presidentes de ambos partidos.
Alfonso Quiñones es un poeta y periodista cubano. En noviembre de 2024, presentó su antología ‘Segundo libro de los olvidos’ (Hypermedia).
José Alfonso Almora (Cuba, 1962) es periodista. Sus reportajes y entrevistas han marcado hitos en el periodismo cubanoamericano. Es reconocido por sus cara a cara con Hugo Chávez y Fidel Castro. Actualmente realiza el programa de opinión “A esta hora con Almora”. Reside entre Miami y Madrid.
Saúl Manuel (La Habana, Cuba, 1977) es músico, compositor y cantante. Combina su creación musical con el activismo en redes sociales. Vive exiliado en Miami.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
“Los humanos son capaces de antropomorfizar objetos inanimados cuando les conviene emocionalmente y deshumanizar seres conscientes cuando les conviene instrumentalmente”.
“Nuestra máxima prioridad es que la administración actual y la próxima aceleren el desmantelamiento del Estado”.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
Este documental revela cómo el edificio nacional se erosiona desde dentro, socavado por las mismas fuerzas que lo sostienen.
Entre ambos objetos se traza una dialéctica de fe y amenaza: el libro como campo del verbo, la pistola como imposición del silencio.
¿Qué futuro colectivo nos queda, cuando tanto el mito como su crítica han quedado atrapados en la misma maquinaria de representación y manipulación? ¿Qué va a pasar con nosotros si este país también se jode?