Aspiro a una vida utópica, solo posible si me convierto en monje. Pero ahí entonces la meta sería Dios, no la literatura.
Aspiro a una vida utópica, solo posible si me convierto en monje. Pero ahí entonces la meta sería Dios, no la literatura.
Han sido cientos los artistas borrados de la historia de la cultura cubana por sospechas como esas que se le imputaron a Ernesto Lecuona.
El verdadero problema radica en que adoramos a un ser humano cuando lo que deberíamos adorar es la libertad.
El tiempo de maniobra para llegar a soluciones negociadas se reduce vertiginosamente para solo dejarle lugar a un único expediente: la violencia.
La deferencia de Trump hacia el dictador ruso se ha convertido en una imitación total.
Járkov se enfrenta a una situación crítica ante el avance de las fuerzas rusas, que han capturado pueblos cercanos y amenazan la ciudad.
“Una investigación sobre el brebaje de multimillonarios, islamistas e izquierdistas detrás de las protestas universitarias”.
Quién decide separar una isla, de qué mundo se la separa y qué relato se construye para explicar esa separación.
El verdadero tesoro de Mañach: una prosa gobernada por el rigor, no solo en su elaboración formal, sino en la disciplina del pensamiento.
Whigman Montoya Deler reúne agua, hierro, madera, manos, clavos, casas, vientres, ojos, jaulas y ombligos, con los cuales construye una anatomía simbólica de la resistencia.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
“Camino arduo a través de uno mismo, senda hacia la claridad más cierta, no la solar sino la del espíritu que busca, que se busca”.
“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
¡Quién lo hubiera dicho, que la Gran Utopía, ahora muerta, ofrecía la imagen de su desnudez, su imagen real, y no era más que un camelo despreciable!
Quisieron convertir en derecho sacrosanto el no ser ofendidas y, así, sentirse más respetadas que nunca.
Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
Trump está preparando las condiciones para una escalada con un objetivo claro: asegurar el dominio total de Estados Unidos sobre su hemisferio.
Ariel Pérez Lazo (La Habana, Cuba, 1977) es ensayista, investigador y profesor universitario. Vive exiliado en Miami desde 2010.
Lemis Tarajano es escritor e ingeniero químico. Escribe ensayos y novelas sobre medioambiente y nuestra relación con la naturaleza.
Siro Cuartel (La Habana, Cienfuegos o Mayarí -no está claro-, alrededor de 1970, año más, año menos). Periodista, investigador, poeta, escritor y cantante. Vive donde está la noticia. Sus entrevistas han sido calificadas como “las más profundas y significativas de toda la prensa cubana”.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
“Tenemos algo maravilloso que es el poder de la creatividad, pero no tenemos la oportunidad para crecer”.
“Me consta que a cierto lector no le agradaba mucho la desfachatez con la que escribiste muchas de tus crónicas. ¿Regresas al desparpajo con esta novela?”.
“Era rechazo. Tiene que ver con esas máscaras que nos ponemos. No decimos las cosas como son. Hay palabras que tenemos dentro y que no tenemos el valor de decir”.
Esta entrevista rememora una época en la que fuimos felices dentro de una arquitectura renovadora que dio paso a un gris prefabricado cada vez más oscuro y terrible.
“El hecho es que para cuando abrió los ojos y se apeó del avión en Miami, el diablo había hecho ya de las suyas”.
El mariscal Antonio José de Sucre fue un hombre muy culto y muy decoroso en palabras. Contrastaba en esto con Bolívar.
Un poco antes no hubieran podido estar en este espacio público, tomándose estas cervezas, a esta hora de la noche, en este país.