¿Es moralmente aceptable la exhibición de la abundancia y el ocio gastronómico en una sociedad que enfrenta niveles alarmantes de inseguridad alimentaria y pobreza extrema?
¿Es moralmente aceptable la exhibición de la abundancia y el ocio gastronómico en una sociedad que enfrenta niveles alarmantes de inseguridad alimentaria y pobreza extrema?
Israel sí tiene una clara visión de las cosas: la paz del Oriente Medio exige la total derrota de Irán y la extirpación de ese régimen que oprime a los iraníes.
La ciudadanía persa, en la nación y en la diáspora, ha quedado condenada a vivir sin democracia.
¿Usted cree que allí hay sentimientos, compasión, decencia, empatía? Claro que no: su única preocupación es sobrevivir y hacer que los suyos sobrevivan.
La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
Tras cinco años de prisión, Luis Manuel Otero Alcántara sale de la cárcel de Guanajay. Termina una condena injusta; queda la evidencia de una libertad que nunca debió ser arrebatada.
No está de más preguntarse qué historia de Cuba se ha de enseñar en las futuras escuelas de la República.
“Él, desde Cancún, tenía acceso a las cámaras de vigilancia del aeropuerto de Ciudad de México”.
Es obvio que la equidad les importa un bledo a las izquierdas. Como no les importan tampoco las minorías.
Creer en esa escritura que mastica, escupe, recoge, insiste, y en su desgarramiento que dignifica todo lo humano.
Me esmeré en probarle que no, que no era un libro cubano, que era un libro francés de un célebre antropólogo.
No me extrañaría que el próximo en pisar la Casa Blanca, recibido con una alfombra roja, sea Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.
Ciertas formas de vida, donde la arbitrariedad se institucionaliza y el acceso se convierte en privilegio.
Luis Manuel Otero Alcántara es un artista y activista cubano. Escribió este texto desde la prisión de Guanajay, Cuba.
Aquí no puedo ir al cine, no puedo darme ese lujo. Por eso cada día me muero un poco más.
Solo una transición gradual —no un cambio de régimen por la fuerza— puede restaurar la democracia en Venezuela.
La compañía de gas y petróleo lucha por recuperarse de pérdidas récord tras la invasión a gran escala de Ucrania, que destruyó su modelo de negocio.
Si la conquista territorial vuelve a ser una posibilidad abierta, el poder prevalecerá sobre el derecho.
Eduardo López-Collazo (Jovellanos, Cuba, 1969) es físico nuclear, doctor en Farmacia, investigador y divulgador científico cubano. Sueña con eliminar la metástasis.
«Juan Abreu es para Cuba lo que su admirado Bernhard fue para Austria; Juan Goytisolo, para España; lo que Fernando Vallejo es para Colombia; y Castellanos Moya, para El Salvador: una voz implacable, despiadada, pero imprescindible por su talante crítico».
Ted Henken es profesor e investigador. Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Tulane (New Orleans, 2002). Actualmente es profesor asociado de Sociología y Estudios Latinoamericanos en Baruch College, City University of New York (CUNY).
¿Adónde ir si hubiera luz, con esas calles desoladas de gente y de transporte público?
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
El ODC alerta sobre el menoscabo progresivo del patrimonio inmaterial cubano producto de una alteración en las prioridades de su salvaguarda.
Arnoldo Fernández Verdecia (1971) es un escritor, periodista, docente e historiador cubano, graduado de la maestría en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano por la Universidad de Oriente.
“La Cuba contemporánea necesita muchas cosas: medicinas, comida, condiciones dignas, libertad para emprender y vivir una vida (aunque sea en su modo más elemental) que valga la pena y de la que cada cual sea responsable”.
Alvaro Labañino posee una obra circunscrita en el paisaje, pero en uno muy influido por la pintura de Adrian Ghenie, Wayne Thiebaud y Wolf Kahn.
Discurso pronunciado por el ministro del Interior de Cuba, en un encuentro con personalidades de la cultura, el 26 de marzo de 1989.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Gómez desnaturaliza el objeto para exhibir su fetichismo. Por fin, el Mickey constructivista… ¡y transhumano!
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.