Joaquín Gálvez evoca una profunda reflexión sobre la identidad, la autenticidad y la deconstrucción de la imagen pública.
Joaquín Gálvez evoca una profunda reflexión sobre la identidad, la autenticidad y la deconstrucción de la imagen pública.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
La sociedad necesita clasificarte porque, si no te clasifica, se le desordena el almacén. Y no hay nada que asuste más a una institución que un almacén desordenado.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
¿Ha convertido Bukele a El Salvador en el país más seguro de América Latina o en un laboratorio autoritario donde la seguridad avanza a costa de la democracia?
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
“¿Cómo no voy a alzar mi voz ante un sistema político que niega la existencia de Cristo?”
La verdadera tragedia consistía en que la soberanía cubana quedara subordinada nuevamente a decisiones tomadas indirectamente desde Washington.
Periodistas, diplomáticos, escritores, fotógrafos, agentes secretos y oportunistas participan en la fabricación del mito de la Revolución Cubana.
Somos parte de nuestros objetos y ellos nos completan para hacernos más espirituales.
¿Por qué las sociedades liberales son más compatibles con el orden mundial? ¿Por qué ha sido liberal el orden mundial de manera inherente?
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
La postura oficial del gobierno cubano es inequívoca: resistir, indefinidamente.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
Cuando las circunstancias precisas lo exigen, todos somos capaces de relativizar el apego a la ley moral y al concepto universal de lo bueno.
Estados Unidos amplia su ofensiva con operaciones de mayor alcance. Analizamos el riesgo por países.
Si la universidad norteamericana no invita ni acoge hoy al pensamiento, es justamente porque su facticidad técnica no hace sino responder al americanismo como esencia periodística e ‘informática’.
José Alfonso Almora (Cuba, 1962) es periodista. Sus reportajes y entrevistas han marcado hitos en el periodismo cubanoamericano. Es reconocido por sus cara a cara con Hugo Chávez y Fidel Castro. Actualmente realiza el programa de opinión “A esta hora con Almora”. Reside entre Miami y Madrid.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Estamos de vuelta ante la disyuntiva pinochetista para el tratamiento del castrismo crónico.
Quienes “negocian” están negociando sus intereses, que no son los del pueblo o los de la Nación.
“La crisis que atraviesa Cuba no solo vació los refrigeradores: también vació los abrazos, enfrió las camas y convirtió el amor en un lujo”.
“Acercarnos a la obra de Fuentes es una tarea indispensable para asomarnos a lo que el propio pintor llama, en esta conversación, la potencialidad pura de la imaginación”.
“Ojalá esta entrevista sirva de homenaje a tantos hombres y mujeres de bien, y de condena infinita a la cáfila infame del funcionariado castrista”.
Entrevista al escritor Armando Lucas Correa sobre el oficio de narrar, a partir de la que considera “su novela más desafiante”: ‘El silencio en sus ojos’. Y de cómo el éxito literario está en las manos de Dios (o de TikTok).
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
La dama blanca besó mi frente / con beso casto, beso de hermano. / Besa la frente, la dama blanca / a los que deben morir temprano.
Me considero una exiliada dentro de mi propia patria: una artista maldita.
“Su obra nos hace reflexionar sobre temas que nos ayudan a abordar retos no sólo de la espiritualidad, sino también de la realidad que enfrentamos día a día”.
“El cine cubano es un cine de apropiación. Lo verdaderamente cubano es cómo nos apropiamos de las cosas de las que decidimos apropiarnos”.