Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
“¿Cómo no voy a alzar mi voz ante un sistema político que niega la existencia de Cristo?”
Trump no es el primer presidente estadounidense que cree que puede tomarla.
Dentro de la apuesta de alto riesgo de la administración Trump por los minerales estratégicos de la isla.
La identidad personal como campo de batalla político.
La líder opositora Svetlana Tijanóvskaya analiza la oposición democrática de Bielorrusia y lo que necesita para ganar.
El apoyo internacional a la democracia atraviesa una fase crítica, debilitado por recortes financieros, presiones geopolíticas y el avance de tendencias autoritarias en todo el mundo.
Fui triste todo el tiempo que conviví con Marjane Satrapi. Una tristeza humanista, de criaturas políticas que se dan cuenta de lo que pasa.
Un ejemplo del placer y la inteligencia verbal; de la riqueza expresiva que despliega el buen orador, del matiz preciso, del acierto eficaz a la hora de nombrar las cosas.
Joaquín Gálvez evoca una profunda reflexión sobre la identidad, la autenticidad y la deconstrucción de la imagen pública.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Estados Unidos queda obligado por la moral y el derecho internacional a rescatarnos de una catástrofe humanitaria al estilo de Haití.
Aquí no puedo ir al cine, no puedo darme ese lujo. Por eso cada día me muero un poco más.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
Hypermedia Magazine convoca el I Concurso de Literatura Artificial “Piñera-Lezama in memoriam”, dedicado a imaginar Cuba después de la libertad.
Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba.
Durante casi 70 años, expulsar al régimen comunista en Cuba ha sido un sueño no realizado para presidentes de ambos partidos.
La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Ernesto Fundora (La Habana, Cuba, 1967) es director, guionista, realizador de video clips y escritor. Su obra cuenta con cortometrajes, documentales y más de noventa videos musicales. Ha recibido numerosos premios y una nominación al Grammy Latino por “La negra tiene tumbao”, de Celia Cruz. Vive exiliado en México.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
“Lo que quiero es relatar el alma carcomida de toda esa indigencia a la que nos han llevado como pueblo”.
Una conversación con los artistas visuales Lorena Gutiérrez Camejo y Maikel Sotomayor sobre relatos, viajes y resistencia.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
“Dentro de poco, todos los Estados Unidos se convencerán de las ventajas del sistema y no habrá en esta gran nación más que comunistas”.
“Cocinado en el caldo de un ‘socialismo del siglo XXI’ cuyas líneas maestras se trazaron en la América hispanohablante, sustituyendo el mito de Fidel Castro por el de Hugo Chávez”.
AQUÍ, en La Central en el corazón mismo de La Habana Vieja, en la musculatura y el pulso de una ciudad que grita a voces por el dolor de sus heridas.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Su paleta descansa sobre la ‘dialéctica del duelo’, esa relación con lo mórbido y los cuerpos en disenso, con la idea de finitud y de despedida.