Ese saber transmitido, la propia transmisión, es un bien en sí mismo.
Al poner una pata en el bote con rumbo a La Habana, Bad Bunny ha dado el paso que va del reguetonero filantrópico al portavoz de los macheteros internacionalistas.
Se intenta producir una equivalencia entre nación y poder. Cuando esa equivalencia se impone, criticar al gobierno se convierte en una forma de traición al país.
Hay que seguir sacando la basura de debajo del tapete donde la ha mantenido escondida el macabro gobierno cubano durante siete décadas.
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
¿Ha convertido Bukele a El Salvador en el país más seguro de América Latina o en un laboratorio autoritario donde la seguridad avanza a costa de la democracia?
La desintegración del orden internacional tiene una causa tan simple como profunda: los Estados-nación no caben en el espacio digital.
La oscuridad no puede ser eterna. La luz volverá a los estadios de la Isla.
Desde 1898 hasta 2026, para Cuba se ha tratado siempre de un imperialismo independentista.
El régimen ha utilizado el exilio forzoso o inducido, así como las crisis que produjeron, drenando el capital humano del país.
‘Objetos perdidos’ de Karla Suárez invita a pensar el desarraigo no como un estado transitorio, sino como una forma de existencia.
¿Por qué las sociedades liberales son más compatibles con el orden mundial? ¿Por qué ha sido liberal el orden mundial de manera inherente?
El gnóstico no sabe leer bien: su especialidad es torcer y retorcer los textos, hasta que la interpretación asfixie el original.
Una transición democrática hacia el Estado de derecho y la economía de mercado todavía puede ser abortada por el castrismo.
Su espiritualidad histórica es el raulismo. Los que mandan son los hijos sentimentales de Raúl, los raulillos.
“Es una mala etapa, pero hay que seguir sin quejarnos. La queja atrae negatividad”.
Desde que salí de Cuba no he hecho otra cosa que atisbar templos imponentes.
Apuestan por cualquier régimen, no importa cuán atroz pueda ser, que le sirva de contrapeso a Occidente.
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
Mía MP (Cuba, 1983) es poeta, narradora y fotógrafa. Su trabajo es una singular fusión de artes visuales y escritura.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
Erick Brito (Cuba, 1989) es activista y miembro de “Cuba en Familia” organización que apoya a familiares de presos políticos en Cuba. Vive exiliado en Miami.
La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
El principio de negociar el futuro del país de espaldas a los cubanos es más de lo mismo y conlleva los mismos riesgos.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
¿Quién es José Jasán Nieves, cuáles son los orígenes de ‘elToque’ y por qué están siendo atacados, con tanta saña, por el gobierno cubano?
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
Nuestro pueblo, desde hace décadas y en especial hoy, no posee derechos de autodeterminación.
Cuba era un país donde la carrera de un pelotero no se decidía en el estadio Latinoamericano, sino en alguna oficina con aire acondicionado del PCC.
Su paleta descansa sobre la ‘dialéctica del duelo’, esa relación con lo mórbido y los cuerpos en disenso, con la idea de finitud y de despedida.
La intensidad de Yuyo Sebey consigue una mezcla interesante entre Maikel Osorbo, Ricardo Arjona y algún cantante de baladas.