No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Llamarles fascistas a los partidos antisocialistas que existen en las democracias occidentales no pasa de ser un denuesto falaz.
En la entraña del monstruo / hay un miasma de tubos y falsas plomerías / que conduce al sanctasanctórum de la mugre.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
Hypermedia Magazine convoca el I Concurso de Literatura Artificial “Piñera-Lezama in memoriam”, dedicado a imaginar Cuba después de la libertad.
A través de documentos secretos, Daniela Richterova reconstruye cómo un pequeño Estado socialista se convirtió en uno de los arquitectos de la Guerra Fría.
Los Estados Unidos continuarán siendo un país maravilloso porque su gente es maravillosa.
Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba.
Estados Unidos queda obligado por la moral y el derecho internacional a rescatarnos de una catástrofe humanitaria al estilo de Haití.
Lam debía de tener muy claro que para ser aceptado en el ‘establishment’ cultural del Primer Mundo como artista cubano, debía estar en términos privilegiados con el régimen ‘revolucionario’.
Doctor House es Sherlock. Doctor Wilson es Watson. Eso lo sabe todo el mundo.
Bayly cuenta los primeros capítulos de una telenovela cuya temporada final —quisiera pensar— estamos viendo ahora.
Donald Trump y Benjamín Netanyahu dispararon el cambio. Irán será libre de la mano de dos democracias desarrolladas.
La pregunta ya no es qué tan democrática es una sociedad, sino si todavía existe algo así como un mundo común en el que esa pregunta tenga sentido.
Sirya Arias compone un estilo que transforma la vida ordinaria en milagrosa, y que se manifiesta y recurre en la aterradora emigración, en la cubanía concibiéndose depositaria.
La Revolución no era por tanto accidente o capricho voluntarista, respondía a la visión alternativa con que entendía la historia.
Acabar con la Revolución Cubana sería un golpe de efecto para el único presidente yanqui que ha ocupado durante dos períodos no consecutivos el 1600 de la Avenida Pennsylvania.
La administración Trump busca interlocutores dentro del régimen en La Habana que puedan pactar el fin del gobierno comunista.
El “día” comenzó entre banderas heladas y cámaras expectantes. Trump regresaba al poder con la convicción de que aún tenía una misión pendiente.
El círculo secreto de donantes que impulsó a JD Vance ahora está reescribiendo el futuro de MAGA.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
Ariel Pérez Lazo (La Habana, Cuba, 1977) es ensayista, investigador y profesor universitario. Vive exiliado en Miami desde 2010.
Yindra Elizástigui (Madre cubana, 50 años). Su hijo, Luis Robles, cumple presidio político por manifestarse pacíficamente en las calles de La Habana.
Acabar con la Revolución Cubana sería un golpe de efecto para el único presidente yanqui que ha ocupado durante dos períodos no consecutivos el 1600 de la Avenida Pennsylvania.
El mismo gobierno, el mismo estatismo asumido en contra de la voluntad colectiva.
“Si es para que tumben esto de una vez y por todas, aguantamos un poco más”.
El presidente del Council on Foreign Relations conversa con Will Freeman, investigador de estudios latinoamericanos, sobre la política de Venezuela del gobierno de Trump.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
Lo que llamamos ‘pasado’ son nuestros recuerdos. Lo que llamamos ‘futuro’ son nuestros deseos.
Toda la libertad del mundo para actuar y toda la soledad para tomar nuestras propias decisiones.
Mientras los medios estatales enarbolan las firmas extranjeras en defensa de Cuba, muchos creadores cubanos contemporáneos sienten que sus derechos a la expresión y difusión son vulnerados de forma sistemática.
Una nación rota: cuatro cuerdas entrecruzadas buscan unir sin éxito dos tablas, una en la parte superior y otra en la inferior.
El cine cubano también ostenta una cierta tradición de sátiras políticas, sobre todo después de la creación del ICAIC.