La historia de Estados Unidos puede leerse como una pelea entre quienes usan la fundación para cerrar derechos y quienes la invocan para ampliarlos.
La historia de Estados Unidos puede leerse como una pelea entre quienes usan la fundación para cerrar derechos y quienes la invocan para ampliarlos.
Ir hacia las locaciones donde están ministerios, entidades gubernamentales, sedes municipales, ya sean del Poder Popular o del Partido Comunista.
Una ciudad sensual y herida, exuberante y decadente, donde cada personaje parece avanzar lentamente hacia una forma inevitable de destrucción.
Conocer las causas de la principal fecha patria, el 4 de julio, contribuye a entender el pasado y en qué sentido se ha montado una mitología sobre él.
El fútbol ha sido reinventado a imagen y semejanza del capitalismo estadounidense.
La desintegración del orden internacional tiene una causa tan simple como profunda: los Estados-nación no caben en el espacio digital.
Apocalipsis y singularidad representan dos absolutos: nuestro futuro tendrá que situarse en algún punto dentro de ese amplio espectro.
El país no necesita más concursos para imaginar la seguridad alimentaria; necesita condiciones materiales para que esa frase vuelva a significar algo.
Esta narrativa de laboratorio deja muy mal parados al presidente Donald Trump y a Marco Rubio.
La gente está pasando de dolida a furiosa en Venezuela. Tiene motivos de sobra para estallar y ya nada que perder, literalmente.
Prácticamente ya hemos perdido el servicio de conexión a internet desde nuestros móviles.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
Quienes emigramos pasados los setenta años no vamos tras ningún sueño, sino para salir de una pesadilla.
“Fuck me, fuck me, rájame la concha”. Violentos golpes de cadera. Calor, gemidos. La nieve a punto de fundirse. “Cógeme más duro, mother fucker”.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
La sociedad necesita clasificarte porque, si no te clasifica, se le desordena el almacén. Y no hay nada que asuste más a una institución que un almacén desordenado.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
Las discusiones sobre intervención y soberanía suelen producirse en foros académicos y diplomáticos, lejos de quienes padecen las restricciones cotidianas.
La intervención en Venezuela será el resultado de un largo ciclo de escalada diplomática y acumulación de pruebas y activos criminales.
El régimen republicano fue el mayor responsable de la Guerra Civil; el franquismo fue el responsable absoluto de la subsiguiente dictadura.
José Alfonso Almora (Cuba, 1962) es periodista. Sus reportajes y entrevistas han marcado hitos en el periodismo cubanoamericano. Es reconocido por sus cara a cara con Hugo Chávez y Fidel Castro. Actualmente realiza el programa de opinión “A esta hora con Almora”. Reside entre Miami y Madrid.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Un nuevo episodio, de este, tu podcast, La pastilla.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
El ODC subraya la futilidad de donativos allí donde los derechos son vulnerados cada día y llama la atención sobre la tendencia extractivista del activismo extranjero proautoritario.
Aterrador es levantar nuestras voces para condenar a quienes tratan de ayudar a nuestro pueblo.
“Nuestra máxima prioridad es que la administración actual y la próxima aceleren el desmantelamiento del Estado”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
La dama blanca besó mi frente / con beso casto, beso de hermano. / Besa la frente, la dama blanca / a los que deben morir temprano.
Escucha a alguien que lo llama. Pudiera ser su madre o su perro. No lo sabe y no mira atrás.
El derecho a decir con toda sinceridad sus opiniones en tanto ciudadano cubano, revolucionario y artista comprometido con su tiempo.
El perfil oscuro de los crímenes de Watkins es fuego que quema. El tipo usó a las madres de dos de sus víctimas como cómplices.
La historia cultural de Cuba está incompleta mientras se ignore el talante de una mujer que le puso voz y razón de ser a la clave.