Pintar la ruina como circo político.
La gente está pasando de dolida a furiosa en Venezuela. Tiene motivos de sobra para estallar y ya nada que perder, literalmente.
Prácticamente ya hemos perdido el servicio de conexión a internet desde nuestros móviles.
“Él, desde Cancún, tenía acceso a las cámaras de vigilancia del aeropuerto de Ciudad de México”.
Es obvio que la equidad les importa un bledo a las izquierdas. Como no les importan tampoco las minorías.
Del auge industrial al descontento populista: una historia política de la globalización.
Nuevas imágenes satelitales ofrecen una visión actualizada de dos sitios cubanos de inteligencia de señales, incluida la construcción de una nueva antena.
«Si la Iglesia buscaba un escudo frente a Trump, el que ofrece hoy un papa estadounidense es una oportunidad única».
A pisotearnos, le llaman ‘ser un modelo distinto’. La gracia de ser tirano es tener a quien tiranizar.
La gente cambia. El olvido acecha dentro. Y nada es igual para quien tuvo que dejarlo todo.
La revolución americana no se libró contra la ‘tiranía’ del rey, sino en defensa de la prerrogativa real y en contra del Parlamento que había constreñido esa prerrogativa.
La historia de Estados Unidos puede leerse como una pelea entre quienes usan la fundación para cerrar derechos y quienes la invocan para ampliarlos.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Estados Unidos queda obligado por la moral y el derecho internacional a rescatarnos de una catástrofe humanitaria al estilo de Haití.
El joven poeta teme convertirse en El Escachalatas. Por eso lo visita. Porque en ese temor hay una verdad más honda: ya es él.
Ningún cubano quiere ver otra bandera que no sea la suya ondeando en El Morro. Pero, sinceramente, ¿qué más nos queda? Estamos desesperados.
“El terror que me interesa hacer (no leer necesariamente) está directamente relacionado con lo político, lo social y lo cotidiano”.
Trump no es el primer presidente estadounidense que cree que puede tomarla.
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
El régimen comunista está más aislado que nunca y las reservas de combustible se están agotando. Los diplomáticos temen brotes de enfermedades y la extensión del hambre.
Elio Rodríguez (1966) es un artista visual cubano radicado en Elche, España. Su práctica artística abarca una amplia gama de medios.
Lili Rentería (La Habana, Cuba. 1961) es actriz, directora, productora y maestra. Ha recibido numerosos premios por su trabajo teatral y cinematográfico. Debuta en el cine en 1978, en la película ‘Los sobrevivientes’, de Tomás Gutiérrez Alea. Vive exiliada en Miami.
Víctor Varela (La Habana, Cuba). Dramaturgo, ensayista, escritor y artista visual. Creador de Teatro Obstáculo y de su concepto actoral. Vive exiliado en New York.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Sentimos que vamos perdiendo, día a día, esa conectividad con el mundo que tan importante resulta en los dramáticos y decisivos momentos que vive el país.
Para los huérfanos de un sistema fallido, no se avizoran las acciones tangibles, ni a corto ni a largo plazo.
“Es una mala etapa, pero hay que seguir sin quejarnos. La queja atrae negatividad”.
Cuando la ficción no se nota: un filme sobre la adolescencia en Cuba y la espera del Yuma prometido.
Entrevista con los cineastas Miguel Coyula y Lynn Cruz publicada originalmente en idioma sueco en la revista ‘FLM’.
“La técnica puede entrenarse. Pero la emoción, esa chispa real, a veces necesita un empujón poco ortodoxo para salir”.
¿Cómo fue que mi soledad de tigre / se encontró con tu soledad de ardilla, / que mi soledad de nutria helada / se empató con tu soledad de duende?
Voy a sacar a ese hispano idiota de la Casa Blanca y mandarlo a su Venezuela natal.
Este documental revela cómo el edificio nacional se erosiona desde dentro, socavado por las mismas fuerzas que lo sostienen.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Su paleta descansa sobre la ‘dialéctica del duelo’, esa relación con lo mórbido y los cuerpos en disenso, con la idea de finitud y de despedida.