Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
La Isla es necesaria como signo. Su transformación real pondría en tensión esas narrativas.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
El Catastrófico Hundimiento no deja otro espacio que el del revoloteo por las palabras. Y sin embargo…
Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
Un libro necesario que desarma las estrategias aniquiladoras del patriarcado universal y los tótems ideológicos del discurso feminista internacional.
Llegó la hora. A la dictadura cubana le toca su fin. Sin peros, sin excusas ni pretextos. Sin pactos de ninguna clase. Váyanse ya, piérdanse.
Ciertas formas de vida, donde la arbitrariedad se institucionaliza y el acceso se convierte en privilegio.
La salvación que pudo ser el Pacto del Zanjón nos da vergüenza propia. La vuelta a la barbarie de los Mangos de Baraguá nos enorgullece.
Yo misma he usado páginas de obras clásicas para recoger excrementos de mis gatos.
Una excelente representación de una era pasada. Una mirada oblicua al presente cubano. Una advertencia para el futuro.
Vivimos un mundo de relaciones internacionales marcadas por los designios de las superpotencias, las cuales ostensiblemente han asumido y ejercen ese rol.
Los sí y los no del año que viene, que ya es el año en curso y ya celebra el 173 cumpleaños de José Martí, el primer y último humano cubano sobre la faz de la Tierra.
La donación de 2000 vacunas de Cuba a Colombia fue aceptada y oficializada, pero no se materializó y nunca ingresó al país.
Ucrania enfrenta una dura disyuntiva: poner fin a la guerra y arriesgarse a ceder territorio, o continuar la lucha y asumir mayores pérdidas materiales, humanas y territoriales.
Votar contra Trump es la decisión honorable de cualquiera que se defina como conservador.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
Saily González Velázquez (Santa Clara, Cuba, 1991). Emprendedora y activista por los Derechos Humanos. Fue empujada al exilio por la policía política cubana. Reside en Miami.
Ernesto Morales es periodista. Trabaja en ‘CubitaNow’. Cada día conduce un programa de opinión que disecciona la realidad cubana.
Darcy Borrero Batista es periodista y escritora. Integrante de la Red Latam de jóvenes periodistas. Representó a la plataforma Justicia 11J ante el Comité contra la Tortura en Ginebra.
No es responsabilidad de la diáspora alimentar a sus familias en Cuba. Son el Estado y el Gobierno quienes deben ser capaces de abastecer al pueblo.
El ODC llama a reflexionar críticamente sobre la manipulación de la infancia en el servicio de la agenda política cubana.
“Ya nadie cree en la revolución. El Gobierno de Díaz-Canel no concita ningún afecto ni respeto. El país no produce casi nada”.
Poner en entredicho las categorías de mujer, género, sexo, sexualidad, feminidad, con un discurso crítico frente al complejo industrial higiénico-farmacológico (farmacopornográfico).
“Para conservar la memoria nacional se necesita, ante todo, transparencia en la información, datos al alcance de todos, libertad para el análisis y confrontación de cifras. Nada de eso existe actualmente en Cuba”.
“Cuba es un gran limbo, un no lugar. Una especie de zona franca donde las leyes físicas funcionan con otra dinámica. Una anomalía”.
En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
El gobierno iluso de este pueblo manosea, desde décadas atrás, un ‘PowerPoint’ profusamente exhibido a cada visitante de inversiones delirantes que no han podido siquiera concretarse.
Caibarién ostenta hoy una de las devastaciones más sobrecogedoras en su infraestructura de toda la costa norte de Cuba.
En la ruta final de la dictadura de Gerardo Machado, cuando Cuba ya se había convertido en un hervidero político llegó el pintor japonés Tsuguharu Foujita al puerto de La Habana.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.