Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
Por qué el Romanticismo importa para la libertad, la creatividad y la justicia social.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
Raros espejos que nos permiten descubrir, reflejado en el ajeno rostro de un personaje ficticio, algo de nuestro propio rostro.
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
Mai encarna a todas esas mujeres a las que la Historia les pasa por encima y, aun así, insisten en salvar algo del naufragio.
La sociedad necesita clasificarte porque, si no te clasifica, se le desordena el almacén. Y no hay nada que asuste más a una institución que un almacén desordenado.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
“¿Cómo no voy a alzar mi voz ante un sistema político que niega la existencia de Cristo?”
Llamarles fascistas a los partidos antisocialistas que existen en las democracias occidentales no pasa de ser un denuesto falaz.
Mientras las protestas sacuden Cuba, algunos en Washington creen ver una repetición de Caracas, pero la realidad es mucho más compleja.
Las discusiones sobre intervención y soberanía suelen producirse en foros académicos y diplomáticos, lejos de quienes padecen las restricciones cotidianas.
Iván Camejo es un humorista, actor, guionista y dramaturgo cubano. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro y la televisión. Vive en Miami.
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Ahmel Echevarría ha desarrollado una destacada trayectoria en la literatura y el periodismo. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, entre ellos, la Beca de la Fundación CINTAS 2025.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
La verdadera tragedia consistía en que la soberanía cubana quedara subordinada nuevamente a decisiones tomadas indirectamente desde Washington.
El West New York Cultural Center ya tiene programados conciertos, películas, teatro, presentaciones de libros, lecturas de autores y traductores.
“Si vas a correr un riesgo que podría meterte en problemas, causarte dolor real o incluso poner en riesgo tu vida, tienes que considerar honestamente el peor escenario posible”.
“Los humanos son capaces de antropomorfizar objetos inanimados cuando les conviene emocionalmente y deshumanizar seres conscientes cuando les conviene instrumentalmente”.
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
Imagino la sonrisa cómplice de los lectores aprensivos, el pasmo censor y el melindre que estas viñetas íntimas causarán en los guardianes de la moral.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
Muchos años gritando llevan los padres, madres, hijos e hijas de los presos políticos que llenan las cárceles en Cuba.
“Con Ava sentí que era la persona que yo estaba buscando, que la había encontrado”.
Este documental revela cómo el edificio nacional se erosiona desde dentro, socavado por las mismas fuerzas que lo sostienen.