El ausentismo yanqui es el auténtico responsable de estos 67 años de castrismo.
El ausentismo yanqui es el auténtico responsable de estos 67 años de castrismo.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
¿Ha convertido Bukele a El Salvador en el país más seguro de América Latina o en un laboratorio autoritario donde la seguridad avanza a costa de la democracia?
La desintegración del orden internacional tiene una causa tan simple como profunda: los Estados-nación no caben en el espacio digital.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
¡Quién lo hubiera dicho, que la Gran Utopía, ahora muerta, ofrecía la imagen de su desnudez, su imagen real, y no era más que un camelo despreciable!
Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Al coincidir con otra criatura viviente, nuestras opciones son la confrontación o el escape.
Es ese ir y venir que conocemos los cubanos, entre lo íntimo y colectivo, entre la voz que comienza sola y enseguida se vuelve coro.
La Habana es su cielo y este no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad.
En la Protesta de Baraguá también había chinos, chinos manigüeros con sus ojillos opiáceos, escuchando un doblaje al mandarín del reguetón de Antonio Maceo.
“Todos tienen responsabilidad en el estado en que se encuentra Cuba y, por tanto, tenemos una responsabilidad colectiva de buscar los fondos para levantar el país”.
Una sociedad fallida necesita y hasta exige cuerpos útiles, productivos, medibles.
Si el US Army y el US Marine Corps desembarcasen hoy mismo, en nuestras playas, la mayoría de los cubanos los recibirían como a libertadores.
Estados Unidos está a un paso de afirmar o de ceder su hegemonía con todas las consecuencias —positivas o negativas— que tal paso podría tener.
Un pueblo que tendrá cautela de celebrar su nueva dicha y de cuidarse de magos iluminados y de proyectos mesiánicos.
Alfonso Quiñones es un poeta y periodista cubano. En noviembre de 2024, presentó su antología ‘Segundo libro de los olvidos’ (Hypermedia).
José Alfonso Almora (Cuba, 1962) es periodista. Sus reportajes y entrevistas han marcado hitos en el periodismo cubanoamericano. Es reconocido por sus cara a cara con Hugo Chávez y Fidel Castro. Actualmente realiza el programa de opinión “A esta hora con Almora”. Reside entre Miami y Madrid.
Saúl Manuel (La Habana, Cuba, 1977) es músico, compositor y cantante. Combina su creación musical con el activismo en redes sociales. Vive exiliado en Miami.
Fidel Castro fue el máximo exponente del terrorismo mágico.
Para usted, señor, la continuidad puede ser un eslogan político. Para muchos cubanos de a pie, es una sentencia de muerte.
Estamos de vuelta ante la disyuntiva pinochetista para el tratamiento del castrismo crónico.
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
El presidente del Council on Foreign Relations conversa con Will Freeman, investigador de estudios latinoamericanos, sobre la política de Venezuela del gobierno de Trump.
La Enmienda Platt, impuesta a Cuba por una potencia como los Estados Unidos de América, impedía que los gobiernos cubanos…
El diagnóstico fue leucemia mieloide aguda, con una mutación rara llamada inversión del cromosoma 3.
En esta serie interpreto algunas frases del escritor cubano con el propósito de llamar la atención sobre ese lado oscuro, invisibilizado de su personalidad.
Me considero una exiliada dentro de mi propia patria: una artista maldita.
Mientras los medios estatales enarbolan las firmas extranjeras en defensa de Cuba, muchos creadores cubanos contemporáneos sienten que sus derechos a la expresión y difusión son vulnerados de forma sistemática.